Por: Beatriz Vanegas Athías

La entereza

Muchos estamos llenos de miedo en Colombia, para qué negarlo. Tan llenos de miedo que la coraza –para medio salvarnos en este país en el que el enemigo es justamente quien tendría que defendernos– es la entereza. Mantener ese principio, que paradójicamente podría conducirnos a morir como ha sucedido con los más de trescientos y pico líderes sociales que han sido asesinados, es la consigna. A veces pienso que cada cantada de la tabla a Iván Duque, cada avance de la perseguida oposición en el Senado y la Cámara de Representantes, cada marcha de las nuevas ciudadanías, cada andanada de memes ridiculizando a los miembros de un Gobierno que más parece una comparsa que olvida a cada rato su guion… enardecen a tal punto al partido del gobierno, que sólo espero al día siguiente el nombre –o los nombres– de los líderes que se asesinarán en represalia.

Pero veo –unas cinco veces– la entrevista que la periodista María Jimena Duzán hizo a Francia Márquez, la líder afrocolombiana, activista, defensora de los derechos humanos en Colombia​​​ y ganadora del Premio Medioambiental Goldman en abril de 2018, y descubro la entereza encarnada. Francia aparece en el set seria, mira de frente sin inmutarse a María Jimena que en la presentación se percibe nerviosa, pero más adelante, mientras escucha a Francia Marquez (sin tilde), despliega una mirada mezcla de admiración y preocupación, tal vez por la suerte que la líder puede correr luego de salvarse de un primer atentado. Y escuchamos el discurso de Francia Marquez, sereno y fundamentado, que enumera el nivel de importancia de las personas reunidas en el momento del atentado para dimensionar el tamaño del odio de los enemigos que ven en la guerra su manera de habitar el mundo. Pero ella agradece a sus ancestros porque, vaya, caramba: “Esta –el atentado– es una oportunidad para que el país reflexione sobre la necesidad de vivir sin matarnos”.

Quiero imaginar a Iván Duque envidiando a esta mujer que puede decir con la misma serenidad que acaba de salvarse de morir o que levantó a sus hijos como empleada doméstica o que estuvo en los Acuerdos de La Habana o invitando a la empatía cuando propone que la vicepresidenta sea un día Francia Marquez y Francia Márquez asuma como vicepresidenta de esta estropeada República. Quiero imaginarlo con ese poder de hablar sin libreto. Tal vez le iría mejor.

Tal vez le iría mejor. Y no se hubiera visto como un niño incómodo y regañado ante otro personaje cuyo miedo se traspone en entereza. Hablo del evento ocurrido con el gobernador del departamento de Nariño, Camilo Romero. No es extraño que acontezca este desplegar de entereza por parte del mandatario de un departamento que se ha configurado como un fortín de la identidad de una política sana y transparente. Este bello idioma que hablamos y escribimos ha derivado en agregar un nuevo significado al verbo peinar. Tal vez evocando al acto aprendido del abusador personaje de la comedia mexicana Botija, quien ante cada torpeza del Chompiras lo peinaba antes de darle una cachetada para castigar su sandez. Ahora, al acto de corregir, aclarar, puntualizar o “cantar la tabla” se le llama peinar. Es decir, disipar (disfrazar) el miedo con entereza. Es decir, a mostrar fortaleza para mantener las propias ideas, juicios o decisiones se le llama popularmente peinar. Peinado quedó, pues, Iván Duque Márquez. Nervioso, con una seriedad de: “¿Cuándo terminará este de hablar?”, serio, evitando mirar a su interlocutor, haciendo que tomaba notas se percibió al mandatario. Habría que ver qué dijo ante los argumentos de autoridad –cifras concretas– contra el glifosato; habría que ver qué respondió a la tesis sustentada de no compartir la práctica del fracking en el departamento de Nariño. Pero Camilo Romero, al igual que Francia Márquez, nos ha dado una lección de entereza, es decir, el arte de afrontar un problema o dificultad con serenidad y fortaleza, aunque estemos muertos de miedo. Esto en últimas supone acercarnos un poco a la libertad. La misma que no parece tener el presidente Duque Márquez.

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2019-05-22T03:33:26-05:00

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La entereza

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