Por: Felipe Jánica

La era digital, la verdad incómoda

Cada vez se respira más lo digital. Las compañías no son la excepción. Una de las grandes motivaciones por la cual las compañías deberían estar atentos a los cambios de sus negocios es precisamente por el tema digital. Compañía que no tenga previsto este asunto en su agenda estratégica, seguramente afrontará muchos desafíos en el corto plazo.

Si se pone en el centro de toda estratégica a los clientes, la mejor forma es conocerlos y estar al tanto de las principales tendencias. Con ello no sólo se gana información útil para satisfacer sus necesidades sino también se agiliza el proceso de innovación que tanto se necesita en las compañías. Sin embargo, sigue habiendo mucho camino por recorrer en este aspecto. Mi inferencia es que en el caso de las compañías grandes poco o casi nada han hecho de cara a la transformación digital. Una de las causas es que se encuentran en su zona cómoda y salir de ella es más que un desafío.

Lograr salir de esa penosa zona se debe convertir en uno de los principales retos de los líderes de este tipo de organizaciones. En el papel parece sencillo, la realidad es que no se trata de un cambio de “chip” de los líderes sino de las organizaciones como un todo. Es decir de todos los colaboradores de las compañías. Para lograr este cambio, recobra importancia aspectos fundamentales como la capacitación y/o entrenamiento en habilidades “soft” para los equipos de trabajo al interior de las organizaciones. Es que la génesis de un cambio tan ambicioso es des-aprender y salir de la zona cómoda y luego entender y aprender las nuevas habilidades que se necesitan en pro de una cultura innovadora.

En un mundo tan cambiante en donde se destacan las nuevas generaciones es casi que imposible no pensar como ellas piensan. Para poder entenderlos y traducir sus necesidades es necesario que se aprendan habilidades blandas al interior de las compañías. Conocer las tendencias y cómo piensan los clientes es el puntapié para iniciar un proceso de transformación hacia una era digital. Con ello ya se podrá empezar a hablar de asuntos digitales que no necesariamente se liguen a las redes sociales, sin que ellas no sean tenidas en cuenta, antes por el contrario podrían significar mucho para una transformación digital de las compañías pensando siempre en la satisfacción de las necesidades de sus clientes.

Por esto es necesario que se concienticen las organizaciones de la importancia de una transformación digital más allá de un acercamiento a las redes sociales. Para ello es necesario que las organizaciones no trabajen por su cuenta. Contar con consultores digitales más allá de parecer moda, son totalmente necesarios de cara a una transformación en las compañías. Pensar que las compañías no les es relevante la transformación digital o que aún no es tiempo es quizá el principio del fin de sus estrategias de negocio y con ello su continuidad como negocio en marcha.

Así las cosas, no espere que se le pase el tren de lo digital. Más bien piense en la perdurabilidad de su negocio, en el que sin duda lo digital es más que una necesidad, es una obligación. Encontrar soluciones de cara a una transformación digital podría resultar más fácil de lo que se aparenta. Lo primero que hay que hacer es preguntarse qué tan digital soy como líder o qué tan digitales son mis equipos. Con esas respuestas se podría iniciar un camino de transformación, acompañado – eso sí de – consultores que realmente conozcan de fondo qué se ajusta mejor a sus necesidades.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Felipe Jánica

El poder de la anticipación

A que no me confundo

A crecer con propósito

A ponerse los zapatos del cliente

Cuidado con las ligerezas