Por: Antonio Casale

La estrella de David

David Ospina fue el gran responsable de que la selección de Colombia llegara a la definición desde el punto penal anoche ante Argentina.

El arquero de Colombia fue inmenso en una noche parca en materia ofensiva para el equipo de todos.
 
Junto al uno, lo rescatable de Colombia fue el trabajo defensivo. No hablo del primer tiempo, en el que Colombia se defendió, pero no por convicción, sino porque Argentina lo arrinconó. Por eso Ospina se hizo figura. En cambio para el segundo tiempo Pékerman entendió que anoche Argentina era superior tanto en lo individual como en lo colectivo, y entonces dispuso defenderse por convicción. En ese escenario, como contra Brasil, Colombia cumplió, alejó al rival del arco propio y no vivió la zozobra de la primera parte.
 
En cambio en materia ofensiva habrá que repensar las cosas. Lo que hasta hace unos días nos daba mucha seguridad, hoy nos preocupa. Es increíble que con tanta materia prima de tan buena calidad, nuestros hombres ofensivos no hayan marcado un solo gol en esta Copa.
 
De cara a la eliminatoria la tranquilidad defensiva nos deja respirar tranquilos. Esperemos que lo de los atacantes haya sido solamente un mal torneo. Todos hemos visto de lo que son capaces. En Barranquilla, con el calor a favor, seguro la cosa será a otro precio, los espacios se abrirán solos y habrá que aprovecharlos. 
 
Si la Copa América pasada fue tildada de favorable en el proceso de Bolillo Gómez, ésta se debe medir igual. Colombia llegó a la misma instancia, pero no perdió ante la suplencia de Perú, sino ante la Argentina de Messi, que dicho sea de paso, fue anulado por la buena defensa nacional.
 
Con la estrella de David Ospina y la efectividad que no se tuvo en Chile, pero que sabemos que aparecerá, Colombia debe estar tranquila en el camino a Rusia.

 

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