Por: José Roberto Acosta

La falsa voluntad del Gobierno

Para evadir sus responsabilidades, el Gobierno ha calificado de estructurales las reformas que se le piden desde la oposición, pero son muchas las acciones concretas que podría tomar como poder Ejecutivo del Estado para corregir el rumbo y cumplir con parte de sus promesas de legalidad, equidad y emprendimiento.

Duque podría derogar dos decretos con que la administración de Juan Manuel Santos intoxicó el régimen de inversiones del sistema privado de pensiones:

Primero: derogar el Decreto 1385 de junio 22 de 2015, que permite que se hagan autopréstamos con los ahorros pensionales privados. AFP Porvenir puede prestar el dinero de sus afiliados a empresas pertenecientes a su matriz Grupo Aval, al igual que AFP Protección a empresas del Grupo Empresarial Antioqueño, mediante el uso de fondos de capital privado, altamente riesgosos y sin valoraciones a precios de mercado. Toda una caja negra del sistema financiero.

Segundo: derogar el Decreto 1486 del 6 de agosto de 2018, con el que se autoriza a la AFP Porvenir para que con dinero de ahorro pensional de sus afiliados le compre a su dueño, Luis Carlos Sarmiento Angulo, acciones de Corficolombiana que este señor adquirió el 28 de agosto de 2018 a un precio de $24.000 por un monto cercano a los $800.000 millones, y que con el precio actual de $29.200 le representarían ganancias de $173.000 millones exentas de todo impuesto.

También podría frenar la reforma tributaria que, con sus exenciones tributarias a las grandes empresas, no logró en su primer año de aplicación generar el empleo prometido, sino todo lo contrario, y para el próximo año abrirían un boquete que aumentaría el déficit fiscal y el insostenible déficit externo.

Y para no limitar las propuestas contra los que más tienen, también está la de reglamentar el artículo 242 del Plan de Desarrollo para que 19’659.338 beneficiarios del sistema de salud, que no pagan ni un centavo, aporten algo según sus capacidades y no tengamos que acudir al endeudamiento como salida fácil, como es el caso de la Ley de Punto Final de la Salud.

Acciones inmediatas de muchas otras y que, al no ser siquiera consideradas, evidenciarían que quien manda es el sector financiero en manos de los grupos económicos. Situación políticamente insostenible y que desembocaría en un colapso institucional sin precedentes. Pero no hay voluntad ni tampoco Gobierno, solo Esmad.

@jrobertoacosta1 [email protected]

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2019-12-06T21:00:49-05:00

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