Por: Hernán González Rodríguez

La FED y la recuperación

Numerosos economistas estadounidenses afirman que su economía ya ha comenzado a estabilizarse lentamente durante el segundo trimestre del año corriente, al presentar una tasa de crecimiento anualizada del producto interno bruto del menos 1 por ciento.

La consultora Macroeconomic Advisers afirma que se trata de la cuarta contracción trimestral consecutiva, una racha negativa que no se había experimentado desde la Gran Depresión.

Algunos economistas comienzan a preguntarse ahora, ¿cuándo deberá comenzar la FED a retirar el gigantesco estímulo monetario que le ha inyectado a la economía para contener la inflación? y ¿cuál es la mejor manera de hacerlo?

La opinión prevalente parece estribar en que los indicadores de la recuperación durante el tercer trimestre continuarán siendo mixtos, buenos la mayoría, menos buenos la minoría. La verdadera recuperación se iniciará muy probablemente a partir del mes de octubre próximo.

La inflación, afirman los expertos, aún está baja y, por lo general, tiende ella a disminuir al finalizar una recesión. "La inflación seguramente bajará ligeramente durante el próximo año en relación a su ritmo de 2008", advirtió recientemente el presidente de la FED, Ben Bernanke. El mayor temor proviene de que los precios de los alimentos se disparen por problemas climáticos. Los precios de la energía no parecen inquietar demasiado.

Contestar la segunda pregunta es un asunto más complejo. En las recesiones pasadas se limitaba la FED a subir la tasa de referencia, hoy entre cero y 0.25 por ciento, y la subía, en forma tardía a veces, como le sucedió a Greenspan en la crisis de las .com. Pero ahora existen otras dos fuentes de intervención no utilizadas anteriormente. La primera, la constituyen los programas de liquidez de emergencia para los bancos y para ciertas empresas gigantescas al borde de la bancarrota. Y la segunda, la compra de hipotecas morosas y de bonos del Tesoro.

Los programas de liquidez de emergencia para los bancos y para ciertas empresas ya han comenzado a recoger el dinero suministrado a éstos por la FED, debido a los pagos anticipados de tales entidades. La emisión y venta de bonos del Tesoro sigue muy intensa, en cambio, como consecuencia del anuncio relacionado con el propósito de China de continuar, por lo pronto, invirtiendo en dólares sus reservas.

Pero lo que no ha funcionado aún es la compra de hipotecas morosas. Casi que cada nuevo desempleado suspende pagos y entrega su vivienda. Se rumora que los bancos suspendieron el crédito para hipotecas y para casi todo y se dedicaron a comprar bonos del Tesoro.

La situación es tan grave que, en algunas regiones, como en Detroit, sede de las maltrechas automotrices, el Gobierno les está regalando viviendas morosas a ciertas empresas capacitadas, les presta 40.000 dólares para que las reparen, las sostengan, las arrienden y paguen sus impuestos en forma indefinida, con el compromiso de pagar el préstamo tan sólo cuando las vendan. Esto, para evitar el deterioro de ciertos barrios residenciales y para activar la oferta de arrendamientos para los desempleados.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Hernán González Rodríguez

Esperaba algo más de los primeros 100 días

La Federación Rusa

Brasil y su presidente, Jair Bolsonaro

¿Crisis financiera en el horizonte?

La mentira del libre comercio