Por: Mario Morales

La feria de las vanidades

HABÍA QUE VER LA CARA DE INGENUA satisfacción (quizás aprendida del ex ministro Arias) que tenía el presidente Uribe al exhibir el autógrafo que le dio Barack Obama en la Cumbre de las Américas.

Era la prueba reina de que por fin había podido hablar con el presidente estadounidense, luego de dos meses de infructuoso lobby de la embajadora Barco y del Ministerio de Relaciones Exteriores.

No fue la reunión formal que se espera entre presidentes, mucho menos si uno de ellos representa al aliado estratégico, que fue el modo como vendieron las relaciones de nuestro país con Estados Unidos en el pasado reciente.

Se trató más bien de una afinada estrategia en la que Uribe se le pudo sentar al lado a Obama en medio de un almuerzo con los otros 32 presidentes. Y, según el mismo Uribe, durante 45 minutos le echó el rollo de su cartilla de gobierno mediante un dibujo improvisado en forma de pirámide.

El objetivo era el mismo desde la posesión del carismático Obama: que le concediera una reunión bilateral y formal, como esas que acostumbran los presidentes en su dignidad. El resultado, según Uribe, fue que sí habrá reunión en Washington, algún día; y que, cuando pueda, Obama visitará a Colombia. Algún día.

Pero el “parco” presidente colombiano, como se autodefinió, tenía en medio de la conversación con Obama una preocupación más coyuntural que fijar una fecha o una agenda de los futuros encuentros, y era saber si podía decirlo a los medios, como lo hizo de inmediato con esa sonrisa pueril pedida de prestado a Uribito. Para la galería.

Más allá del lobby y del ruego por la cita imprecisa, que recuerda hasta en el oso ajeno la persistencia de Samuel alcalde para ir a la Casa de Nariño, la anécdota ratifica el bajo perfil que tiene el Gobierno colombiano frente a sus homólogos del norte, y el desinterés manifiesto de la administración de Obama frente al presente y al futuro de nuestro país.

Y claro, evidencia el culto obamista, que ya toca hasta a los presidentes, incluso los más populares, más preocupados por una foto, un guiño o un autógrafo. La feria de las vanidades.

www.mariomorales.info

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