Por: Cartas de los lectores

La fuga masiva: ¿indicios de morrongovirus?

Es absolutamente tétrico y pasmoso el hecho de que ciertos individuos hayan decidido asumir el papel de prófugos de Bogotá para pretender asociar las implicaciones y coyunturas de un simulacro preventivo de aislamiento con recreación y libertinaje, y darse a la fuga de la ciudad, como sí Claudia López hubiera mencionado en sus múltiples intervenciones que esta emergencia nacional era una oportunidad perfecta para vacacionar, pasarla rico y “piscinear” en Villeta, Melgar y Girardot mientras en el país, especialmente en Bogotá, continúa aumentando la cifra de contagios de coronavirus.

Los síntomas del morrongovirus (MOVID-20) aparecen cuando, en una primera fase, se detecta que los contagiados, a través de redes sociales, reprochan el gradual avance de autoridades de salud y gubernamentales para contener y prevenir el COVID-19. Se interponen descaradamente en decisiones como la puesta en marcha del simulacro, que pasó a convertirse en el disfraz de sus pretendidas vacaciones. En una segunda fase, usan sus mismos reproches para desacatar el aislamiento que surgió en aras de aminorar lassituaciones de propagación de una pandemia, que quizá para aquellas personas tiene su remedio con una dosis abundante de acetaminofén y aguapanela con limón. Esta es una segunda fase dotada de desinformación e indiferencia.

Los individuos que salieron masivamente de Bogotá: ¿creían que el martes iban a regresar fácilmente a sus sitios de trabajo, estudio o residencia como si nada estuviese sucediendo? ¿De verdad? ¿Creen que para tomarse seriamente esta pandemia se requiere visualizar en las arterias viales decenas de camiones repletos de ataúdes para ser cremados, como está sucediendo en Bergamo (Italia)? ¿Qué harán ante una medida más contundente como la cuarentena nacional total con tal de sentirse libres y evadir las normativas correspondientes?

Evidentemente, la alcaldesa de Bogotá no quiso recompensar la indiferencia y desinformación de los demás ante una pandemia que se agrava constantemente a causa de que su cura hasta ahora está pasando por procesos de experimentación y pruebas, mientras continúa cobrando miles de vidas a nivel mundial. Por eso López tomó las respectivas medidas de restricción de movilidad como una lección contundente, basándose en un refrán de la sabiduría popular colombiana: con la salud no se juega.

El coronavirus progresivamente irá extendiéndose en el país y a nivel local si no son ejecutadas desde ahora las respectivas precauciones y disposiciones gubernamentales que pueden mitigar sus repercusiones negativas, aunque lamentablemente seguirá coexistiendo otra condición epidemiológica de la cual el coronavirus depende y cuya única enmienda gira en torno a distanciarse de la última fase del MOVID-20: pensar que la salud es un asunto de individualismos, donde el otro es invisible o inexistente.

Sebastián Escudero Giraldo. Bogotá.

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2020-03-25T00:00:05-05:00

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