Por: Hugo Sabogal

La ginebra de las rosas y el pepino

El selecto grupo de las ginebras de lujo acaba de sumar una nueva marca en el mercado colombiano: la muy escocesa Hendrick's.

¿Qué hace un tradicional productor de whiskies, como William Grant & Sons (muchos, seguramente, recordarán la tradicional marca Grant’s y el célebre single malt escocés Glenfiddich), produciendo una ginebra? Porque hay que decir que entre el whisky y la ginebra hay dos mundos opuestos en términos de ingredientes. Sin embargo, ambas bebidas comparten un mismo punto de partida: el manejo de los sistemas de destilación.

En el caso de la ginebra Hendrick’s, creada en 1999, el secreto radica en la utilización de dos alambiques artesanales, comprados en una subasta en 1960 por Charles Gordon, presidente vitalicio de William Grant & Sons.

Uno de los aparatos recibe el nombre de carter-head still (fabricado en 1948) y el otro es una pequeña caldera de destilación, construida en 1860 por la firma Bennett, Sons & Shears.

El carter-head still (uno de los cuatro que existen en el mundo) se caracteriza por una función muy particular. En vez de “hervir” los ingredientes empleados para la elaboración de la ginebra, los “baña” en vapor. Este tipo de proceso aumenta el tiempo de destilación, lo que se traduce en una extracción lenta, que permite la conservación aromática y gustativa de todos los insumos botánicos utilizados.

Una vez hecha la extracción, el líquido resultante se mezcla con alcohol neutro y agua pura en el pequeño alambique de Bennett, el cual, por su tamaño, permite retener la inmensa paleta de aromas y sabores.

El otro secreto de Hendricks es la inclusión de dos componentes novedosos en el mundo de las ginebras: aceite de pétalos de rosa de Bulgaria y pulpa fresca de pepinos. Estos insumos, combinados con 11 esencias naturales, entre ellas el tradicional enebro —con el cual se elaboran todas las ginebras—, aportan sensaciones florales y vegetales que le dan al producto final un toque diferente. Hendricks también incluye extractos de cilantro y cáscara de naranja.

El diario estadounidense The Wall Street Journal, al hacer una evaluación de las ginebras presentes en el mercado mundial, señaló que Hendrick’s es la mejor de su clase. Igualmente, en el concurso World Spirits Competition, realizado en San Francisco, la Hendrick’s ha obtenido medallas de oro en varias ocasiones.

Toda esta atención al detalle se traslada igualmente al envase. Hendrick’s ha recurrido a una botella ancha y oscura, de cuello corto, similar a las utilizadas por los fabricantes de jarabes medicinales del siglo XIX. La idea es preservar intactas las esencias, en especial las de pétalos de rosa y pulpa de cohombro, que se agregan al final del proceso para transmitir frescura.

A la hora de probar Hendrick’s, es interesante hacerlo, inicialmente, en su forma más pura, sin ningún tipo de complemento. Mi recomendación es verter el contenido en una copa pequeña, con cáliz amplio, cuello estrecho y boca abierta, similar a la utilizada para el goce de otros destilados como la grappa o el pisco. Inmediatamente se notará una sensación delicada, elegante y suave, con un perceptible toque refrescante en el paladar.

En su forma más clásica, la Hendrick’s se sirve con un tónica y se adorna con una rodaja fresca de pepino, en vez de la tradicional tajada de limón.

Evidentemente otros productores de ginebra reclaman condiciones especiales en la elaboración de sus marcas para destacar aspectos especiales. La Tanqueray y Tanqueray Ten, pertenecientes a la categoría de las London Dry Gins (ginebras secas londinenses), se elaboran mediante un sistema de doble destilación, utilizando alcohol de granos y una selección de hierbas naturales. Además del enebro y el cilantro, la Tanqueray, por ejemplo, usa angélica, una planta que otorga sabores similares a los del anís y el perejil, con lo cual genera sensaciones de frescura en la mezcla final.

Otra ginebra de tradición es la Gordon’s, cuya evolución involucra el extracto de un fruto llamado endrina. Éste se comporta como el cassis, agregando un toque de dulzor a la tradicional sensación secante de la ginebra.

La Bombay Sapphire también utiliza en el proceso de destilación el sistema de vapores, e incluye, entre sus componentes, no menos de diez insumos botánicos, entre ellos almendras, cáscara de limón, enebro, angélica, cilantro y granos del paraíso, una especie de pimienta negra de la familia del jengibre.

Obviamente, está en el consumidor la decisión de escoger la que más se acomode a su gusto y preferencias. Una vez elegido el estilo, viene el proceso de beberla pura o en sus múltiples propuestas cocteleras, que van desde la sencilla Gin & Tonic hasta complejas formas que agregan infusiones con té, jerez, champán rosado y otras alternativas. Aquí, la imaginación es el límite.

 

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