Por: Antonio Casale

La gloria de la Champions

Vuelve la Champions en sus fases definitivas. La primera parte, la de grupos, es aburrida, poco sorpresiva y permite ver la enorme brecha, que cada vez se agranda más, entre los millonarios y los ricos (en la Champions no hay pobres).

Para esta semana hay dos duelos que prometen grandes emociones y otros dos que tienen cara de ser rezagos de la fase de grupos, aunque en las llaves de ida y vuelta las diferencias se acortan y de vez en cuando se puede presentar alguna sorpresa. Solamente dos colombianos estarán. Éder Álvarez Balanta, con el Basilea, en el enfrentamiento con el Manchester City, en lo que supondrá una compleja jornada de trabajo para el buen defensa central. Los de Guardiola son ampliamente favoritos. Y Dávinson Sánchez, en Tottenham Hotspur contra Juventus. Los de Pochettino visitan a los actuales subcampeones de la competición, que poco se parecen al equipo que jugó contra el Madrid la final el año pasado. Benatia acompaña a Chiellini y lo que queda de Barzagli intenta ayudar en los segundos tiempos a una zaga central que con la ida de Bonucci perdió su estado de ánimo característico de los gladiadores. Buffon, en su ocaso, trata de liderar desde el arco a un equipo que en todo caso tiene la jerarquía de sus charreteras y un poderío ofensivo importante en el que sobresalen Higuaín y Mandzukic, aunque disminuidos por las ausencias de Cuadrado y Dybala.

Los spurs, en cambio, gozan de buena salud y quieren ser la revelación de esta edición. Pochettino cuenta con uno de los mejores colectivos del mundo en el presente. Están en la parte alta de la Premier League sin los presupuestos de los grandes de Inglaterra, pero con buen trato de balón, contundencia en ataque y el sello goleador de Kane, su máxima estrella. Atrás sufren poco, porque Vertongen y Sánchez han construido un departamento de seguridad difícil de vulnerar al que el portero Lloris respalda sin grandes problemas. Tottenham no cuenta con el bonus que otorgan la jerarquía y la historia de su rival, pero, por lo visto en la temporada, practica un mejor fútbol.

Pero el duelo que concita la atención mundial es el de Real Madrid y PSG, el miércoles en el Bernabéu. Es el enfrentamiento entre dos equipos cuya filosofía está basada en una poderosa chequera para fichar a los jugadores más caros y excéntricos. Sus entrenadores, más que técnicos, deben tener habilidades de niñeros para lidiar con las tonterías de Cristiano y Neymar. En lo futbolístico, la campaña de los actuales campeones ha sido para el olvido. Están sellando el peor curso doméstico del siglo, aunque el sábado mostraron síntomas de mejoría ante la Real Sociedad en una goleada 5 a 2. Por el lado de los nuevos ricos de Europa, los del PSG, este será el primer examen realmente duro del año. En Francia no tienen rivales y al Bayern Múnich lo golearon en la fase de grupos cuando todos estaban apenas calentando motores para la temporada. Al igual que el Tottenham ante la Juventus, tienen mejor presente, tal vez mejor funcionamiento en la cancha, pero no cuentan con la jerarquía y el peso que la gloria les otorga a los grandes como el Madrid. Hay Champions, hay vida.

 

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