Por: Yohir Akerman

La herencia

El pasado 11 de diciembre el señor Santiago Valencia González inscribió formalmente su candidatura al Senado de la República con el aval del Centro Democrático.

Valencia González ya había sido elegido representante a la Cámara por Antioquia por el mismo partido, milagro político conseguido gracias a ser un delfín de su padre, el exministro Fabio Valencia Cossio.

No es un legado menor ya que en Antioquia los apellidos Valencia Cossio han dominado por muchos años la política regional. Pero herencia es herencia y por eso hay que recibirla con todo lo bueno, y todo lo malo.

Empecemos por su tío menor, Guillermo León Valencia Cossio, que el 23 de septiembre de 2014 fue declarado culpable de los delitos de prevaricato por omisión, ocultamiento y alteración u obstrucción de elementos procesales cuando fungía como jefe de Fiscalías de Medellín.

Exactamente, el señor Guillermo León fue encontrado culpable de utilizar su investidura para obstruir a la justicia y tratar de frenar una investigación contra el capo del cartel del norte del Valle Juan Carlos Ramírez Abadía, alias Chupeta. (Ver Desapareciendo pruebas).

Una joya.

Esta fue su segunda condena ya que el 10 de febrero de 2011 el señor Guillermo León se declaró culpable de recibir sobornos de los capos Camilo Torres —Fritanga— y John Manco Torres —el Indio—, para sacarlos de las listas de los más buscados, en contraprestación a jugosos sobornos. (Ver Los Urabeños).

Es decir, Guillermo León Valencia Cossio aprovechó su cargo en el ente investigador para trabajar para Chupeta, Fritanga y el Indio.

Buenos clientes los del tío del candidato del Centro Democrático. Pero sigamos, porque todo parece indicar que no se trata de una sola manzana dañada en la familia Valencia Cossio.

Una sentencia del Consejo de Estado del 3 de diciembre de 2012, que ordena la responsabilidad patrimonial de la nación por la desaparición forzada del señor Juan Diego Ruíz Valencia, da importantes elementos. Ruíz Valencia fue auditor y contralor del municipio de Sonsón, Antioquia, y estaba trabajando para ser el alcalde municipal para el periodo de 1994 a 1997.

Ruíz Valencia denunció en esa época atropellos cometidos por el fiscal de la zona en su contra y amenazas provenientes del senador Fabio Valencia Cossio y de personas que lideraban el movimiento “Coraje de Sonsón”. (Ver Acción de Reparación Directa).

Según los hechos, verificados por Silvia Estella Ruíz Valencia, hermana del desaparecido, en una ocasión el dirigente Fabio Valencia Cossio visitó a Juan Diego Ruíz pidiéndole que se uniera a su movimiento “Coraje de Sonsón” para ser el candidato a la Alcaldía de ese municipio. (Ver Ampliación Denuncia).

Según el relato, el senador conservador inclusive le ofreció dinero, pero el señor Ruíz no aceptó. Ante la negativa, según los testigos, Valencia Cossio le dijo: “Pase lo que pase yo entro aquí a Sonsón, así me toque tumbar la puerta”, a lo que el señor Ruíz le respondió: “Doctor, espero que cuando tumbe la puerta yo no esté detrás de ella para que no me caiga encima”. (Ver Coraje de Sonsón).

Poco tiempo después de ese encontrón desapareció el hermano de Silvia Estella.

Otro documento judicial complementa esta historia. El 29 de febrero de 2016, la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá, en su fallo contra el exjefe paramilitar Ramón Isaza, le solicitó a la Fiscalía indagar sobre la relación entre el exministro del Interior en el gobierno de Álvaro Uribe, Fabio Valencia Cossio, y las autodefensas del Magdalena medio.

Según la sentencia, en su capítulo de relaciones con la clase política, algunos dirigentes veían en Ramón Isaza una posibilidad relevante en términos de adquirir ventaja electoral.

En este sentido la sentencia dice, “un hecho violento evidencia un acuerdo entre las Autodefensas de Ramón Isaza y los representantes del Partido Conservador liderado por Fabio Valencia Cossio para anular a un candidato disidente que disputaba las elecciones para alcalde del municipio de Sonsón”. (Ver Sentencia Página 554).

Macabro.

Pero no para ahí. Para cerrar esta historia existe una correspondencia que supuestamente envió Ramón Isaza el 18 de septiembre de 1995 a Valencia Cossio. En el documento se hablaba de una reunión en la que dos personas habían pedido apoyo político para el entonces senador en las elecciones que ese año se harían en el Directorio Nacional Conservador.

Estos dos hombres, según la carta, habían ido al encuentro ante Ramón Isaza como emisarios de Valencia Cossio quien, supuestamente, le pidió al excomandante paramilitar que diera la orden de votar por él a los concejales conservadores del Magdalena medio.

Aunque la carta niega que esto haya sucedido, confirma que Ramón Isaza conoció y se reunió personalmente con Valencia Cossio en el municipio de Puerto Triunfo. (Ver Carta del 18 de septiembre).

Aunque la Fiscalía no se ha pronunciado sobre estos hechos y la justicia tiene la última palabra, es importante tener claras las acusaciones en contra de una de las vacas sagradas del Centro Democrático, que ahora intenta heredar la que fue su silla en el Senado a su hijo Santiago Valencia González.

@yohirakerman

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