Por: Columnista invitado

La honestidad empresarial: entre la norma y la cultura

Mónica de Greiff*

La corrupción en Colombia es hoy un tema central de la agenda nacional. Terminado el conflicto con las FARC y reducida la violencia armada a cifras históricas, la ciudadanía se ha volcado a denunciar un sin número de focos de corrupción pública y privada a nivel nacional, regional y local. La bruma de la guerra se ha ido despejando y ahora las preocupaciones de los colombianos son otras.

Ante este reto, las instituciones públicas y privadas debemos actuar de forma coordinada para evitar que la corrupción siga minando la confianza de los ciudadanos en el Estado.

El Estado ha respondido con medidas legales como el aumento de sanciones, el fortalecimiento de los equipos de investigación y con una regulación más estricta en diferentes ámbitos. El sector privado ha desarrollado iniciativas que apuntan a construir una ética social y empresarial que evite los actos de corrupción y a motivar la denuncia de estas dinámicas en el entorno empresarial.

Todas estas son iniciativas valiosas pero que resultan insuficientes ante la magnitud del objetivo, que es precisamente erradicar el delito de la corrupción en nuestra sociedad. Y son insuficientes sobre todo porque son iniciativas que se han enfocado en el análisis netamente legal o institucional, lo que deja de lado el contexto, o que abordan lo eminentemente moral al fenómeno de la corrupción y generan una división artificial entre “buenos y malos” ciudadanos, desconociendo el ámbito cultural donde los actores sociales operan.

Por esta razón, se hace necesario, para avanzar en este camino, una nueva aproximación al tema de la corrupción en Colombia, donde se observen las raíces sociales y culturales de la corrupción. Precisamente, este trabajo será el que hará la Cámara con la ayuda del Profesor Antanas Mockus y de su equipo, con quienes estamos construyendo una agenda de trabajo para entender cómo los contextos y las normas sociales crean entornos para la corrupción. Nuestra apuesta no sólo es tener buena regulación y una ética empresarial sólida. También es necesario entender el contexto social y cultural que puede estar generando incentivos para las prácticas deshonestas.

Inspirados por el reciente Nobel de Economía, Richard Thaler, y con el fin de abordar este problema desde una nueva óptica, hemos invitado a expertos mundiales en economía del comportamiento a Bogotá para entender las raíces sociales y culturales de la corrupción en Colombia. El evento será el 12 y 13 de diciembre en conjunto con la Universidad Nacional y Corpovisionarios.

El asunto no es menor, estamos ante un momento histórico para la consolidación de una sociedad de oportunidades, reconciliada e incluyente. De los resultados en la lucha contra la corrupción depende en buena medida que podamos efectivamente aprovechar esta oportunidad.

*Presidente Cámara de Comercio de Bogotá.

 

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