Maratón musical del Pacífico contra el coronavirus

hace 4 horas
Por: Luis Felipe Henao

La hora de la prevención contra la corrupción

Esta semana se publicó el índice de percepción de la corrupción 2020. El resultado es desolador: Colombia es el país en el cual existe una mayor percepción de este fenómeno en América Latina. La lucha contra la corrupción en nuestro país puede ilustrarse a través de una de las más famosas fábulas de Esopo. Cierto día, el sol y el viento hicieron una competencia para definir quién era más poderoso. Ambos se propusieron que un hombre se quitara su abrigo. El viento comenzó soplando fuertemente, pero solo logró que el hombre se abrigara más por el frío. Luego el sol comenzó a calentar de tal forma que el hombre finalmente tuvo que quitarse todo. Como en la fábula, en nuestro país pensamos que con el solo hecho de aumentar las penas acabaremos haciendo que las personas no incurran en actos de corrupción, pero al final tal vez sea más fácil utilizar medidas preventivas para impedir que ésta se produzca.

Colombia tiene las penas más altas para la corrupción en Latinoamérica. Mientras que en nuestro país la pena por el delito más grave relacionado con la corrupción que es el peculado puede llegar a los 23 años de prisión, en los demás no supera los 16: Mexico (hasta 14), Brasil (12), Chile (15), Perú (8), Argentina (10), Costa Rica (12), Bolivia (8) y Uruguay (6). Lo mismo sucede con el cohecho, que en Colombia puede llegar a los ocho años mientras que en otros países no alcanza los seis. Además, la penas impuestas en Colombia por corrupción generalmente no se dan por un solo delito, sino por al menos por dos, lo cual hace que muchas ronden los 30 años de cárcel, como sucedió con Samuel Moreno. En Europa sucede algo muy similar: los países con menores índices de corrupción (Noruega, Suiza o Dinamarca) tienen penas muy bajas, mientras España, Italia o Grecia aumentan las penas cada poco sin ningún resultado.

Luego de ver el listado de penas y percepción de la corrupción se llega a una conclusión muy irónica: Colombia y México lideran el listado de países con peor calificación y tienen las penas más altas, mientras que Uruguay y Chile tienen las mejores calificaciones con menores penas. Lo anterior solo puede tener una explicación: el derecho penal es inocuo para prevenir el delito si no se combina con otras medidas. Es innegable que la corrupción es un crimen muy grave que debe tener una pena muy alta, pero si ello no se combina con medidas de prevención efectiva no tiene ningún efecto. Podríamos castigar la corrupción con la pena de muerte, como se hace en China, y aun así no se reduciría, como de hecho sucede en China, que tiene muy mala calificación en el índice de percepción de la corrupción.

Luego de tantos intentos fallidos debemos intentar darle una oportunidad a la prevención en la lucha contra la corrupción. Ello no implica no sancionar, hay que hacerlo con toda la vehemencia, pero es necesario sumar a ello otras alternativas. Sin embargo, la prevención no puede consistir simplemente en discursos. Estamos cansados de escuchar a encantadores de serpientes decir las mismas mentiras que se señalan desde hace 500 años. Estamos luchando contra la corrupción con palos, flechas y espejitos. La única forma de luchar contra la corrupción es a través de sistemas tecnológicos que analicen y eliminen los riesgos de la corrupción antes de que se materialicen. Este modelo ya existe y se aplica en todos los países que han sido exitosos en erradicar la corrupción: se llama compliance y se compone de estrictas reglas de comportamiento, medidas de vigilancia, determinación de riesgos y controles cruzados.

La inteligencia artificial en la actualidad permite establecer en tiempo real todas las actividades en las que exista peligro de corrupción y aplicar medidas cautelares de manera inmediata. Es momento de atacar la enfermedad y no solo sus síntomas para poder luchar efectivamente contra este fenómeno.

901938

2020-01-30T00:00:37-05:00

column

2020-01-30T00:30:02-05:00

jrincon_1275

none

La hora de la prevención contra la corrupción

47

4009

4056

 

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Luis Felipe Henao

Humanidad para las cárceles

Todos unidos contra el coronavirus

Una reforma para la descongestión

Seguridad y prevención en el siglo XXI