Por: Doña Gula

La horrorosa salsa rosada (II)

En mi pasada columna me comprometí a comentar para hoy mi opinión sobre la más auténtica de las salsas rosadas, la cual internacionalmente se conoce con el nombre de Salsa Golf.

No quiero seguir mi cantaleta contra los remedos de salsas que a diario nos ofrecen como tal y espero contribuir, para los amantes incondicionales de la salsa rosada, con la descripción detallada de su receta original, la cual tiene un ingrediente clave que obviamente sube el costo de la preparación, razón por la cual jamás aquello que hoy venden a diestra y siniestra tendrá el sabor de la receta que aquí les presento. Dicho ingrediente es una generosa copa de escocés, cuya cantidad depende de cuánta salsa preparemos.

También comenté en mi anterior columna sobre el auge que tuvo en la década de los 60 el coctel de langostinos, cuya salsa obligatoria era la Salsa Golf, y literalmente escribí: “Pertenezco a la generación de comensales que fuimos asiduos consumidores del coctel de langostinos, cada vez que las posibilidades nos lo permitían. Famosas presentaciones en copas exclusivas para la receta (de doble fondo para ubicar una cama de hielo) con guarnición de lechuga y cuartos de limón, amén de galletas de queso, constituían verdadera sensación en los comedores de los más sofisticados clubes del país y en los mejores hoteles de la época”.

Durante muchos años pensé que la receta de la Salsa Golf, respondía a una “invención culinaria” del chef de un club de golf en Nueva York; pero cuál ha sido mi sorpresa, al verificar en el “incuestionable Google” la historia de la receta y encontrarme con una reiterada versión, cuyo único elemento en común con mi supuesta teoría es un campo de golf, dado que, según los especialistas, la receta surge en Argentina de manos de un señor llamado Luis Federico Leloir, quien a mediados de los años 20 en un club de Mar del Plata la confeccionó por primera vez.

A continuación presento mi receta:

1 taza de mayonesa, 1 cucharadita de mostaza, ½ taza de salsa de tomate, ½ copa aguardientera de jugo de limón, sal y pimienta negra al gusto, 1 copita de whisky escocés. Procedimiento paso a paso:

 1.) En un recipiente pequeño de vidrio, bata la mayonesa con tenedor hasta obtener una consistencia suave. Añada la mostaza y continúe batiendo hasta que se liguen plenamente. Poco a poco añada la salsa de tomate, luego el jugo de limón, posteriormente sal y pimienta al gusto y finalmente la copa de escocés. Optativas, una gotas de tabasco. ¡Revuelva bien y chúpese los dedos!

 

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