Por: Columnista invitado

La importancia de la Séptima

Por Édgar Sandoval

A pesar de que la primera razón por la cual debería iniciarse la construcción de la troncal de la Séptima es porque es una obra a medio camino que quedó cortada por decisiones presupuestales y políticas en la calle 26 desde hace casi diez años, en el cambio de Alcaldía de Luis Eduardo Garzón a Samuel Moreno, existen otra serie de razones que llevaron a que quedara priorizada desde el año 2006 en el Plan de Movilidad aún hoy vigente.

La troncal Décima-Séptima, con una longitud de 26 km, tan solo tiene en operación siete kilómetros en el sur de la ciudad, los que generan una sobrecarga a la Caracas al no tener los buses el camino directo previsto. Esta troncal cortada es comparable con haber construido la Autopista y no haber hecho la Caracas o las Américas sin continuar por la calle 13.

Sin duda la mayor oposición se basa en la repetida frase: “TM no cabe por la Séptima”. Este es un mito urbano comparable con el que dice que Monserrate es un volcán. Los diseños del 2007 y los que están por entregarse actualizados demuestran lo contrario. Recordemos que, de los 26 km de troncal, solamente hay cinco kilómetros con estrechez en la vía, entre la calle 39 y la calle 94.

Contario al mito, TM va a requerir uno y no dos carriles por sentido de los tres actuales, salvo en los pasos asimétricos de las estaciones, con un perfil similar a la troncal de la Av. Ciudad de Cali al sur de la ciudad o la Av. Insurgentes, que atraviesa CDMX con un perfil similar, en una de las urbes más grandes del mundo. Considerando seis estaciones en la zona estrecha, bastan un poco más de 1.000 metros de los 26 km para construir las estaciones y los sobrepasos, sin que nunca se reduzcan los dos carriles continuos para carros, con lo que seguramente irán más rápido que hoy esquivando los buses del SITP y el Provisional.

Por supuesto que se requiere la compra de predios, sobre todo para por fin construir los andenes que tanta falta hacen. Ahora, se habla de 300 predios, lo cual no es tanto si compara con los aproximadamente 1.500 que se adquirieron para la Av. Suba y NQS, donde “sí cabía TM”.

Ahora bien, debemos esperar un diseño moderno y actualizado de las estaciones, diferente al usado el siglo pasado en la Caracas, y la incorporación de vehículos con tecnologías limpias, a partir de la renovación total de la flota contratada en las fases I y II.

Finalmente, la razón más importante para terminar la Troncal Décima-Séptima es permitirles a las personas de sectores como San Cristóbal Sur y Norte transportarse por una vía expresa, que no los obligue al transbordo y congestión de la Caracas o a largas caminadas desde esta, sin tener que rodear cinco de los kilómetros donde es evidente que se genera la mayor opinión del país y algunos mitos urbanos bastante excluyentes.

 

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