La innecesaria detención de Álvaro Uribe

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La revista Semana resumió el proceso judicial en marcha contra el expresidente Uribe, con el ilustrativo artículo que referencio al final, del cual extracto: “1) Uribe denunció a Iván Cepeda por manipular testigos en su contra. La Corte al fallar archivó el caso contra el senador del Polo y le abrió investigación al expresidente. 2) El caso contra Uribe se origina en el testimonio de Juan Guillermo Monsalve, hijo del antiguo mayordomo de una de las fincas del expresidente. Acusa este a Uribe de fundar el Bloque Metro. 3) El cargo por manipulación de testigos se basa en que Monsalve asegura que Diego Cadena, el abogado del expresidente, lo habría presionado para retractarse. 4) La principal prueba de la supuesta manipulación serían unas grabaciones que le hizo Monsalve clandestinamente a Cadena, quien lo visitó en la cárcel. 5) Hay otros testigos y otros testimonios, con diferentes grados de credibilidad. Dentro de estos se destaca el exparamilitar Carlos Enrique Vélez, quien sorprendió al presentarse ante la Corte con recibos de pagos que le hizo el abogado Cadena para que diera una versión favorable sobre el expresidente”. En síntesis, proceso por delitos de soborno de testigos y fraude procesal.

Entiendo que la innecesaria detención domiciliaria aprobada el pasado martes 4 de agosto por la Corte Suprema contra el expresidente Uribe es solo un primer paso en el proceso judicial en marcha contra él. No obstante, no esperaba ni espero nada justo de una Corte que en el pasado tuvo magistrados que recibieron regalos de Giorgio Sale, que fallaba “en política y no en derecho”, que tenía un Cartel de la Toga para vender sus fallos. No esperaba ni espero nada justo de una Corte que viene de considerar como “donaciones humanitarias” la compra en las cárceles, por el senador Iván Cepeda, de testimonios contra el expresidente. No esperaba ni espero nada justo de una Corte que viene de legalizar sus interceptaciones ilegales a los teléfonos de Uribe durante un mes, con el infantil argumento de que lo hicieron porque no sabían que el interceptado era el expresidente. No esperaba ni espero nada justo de una Corte que viene de ordenar la liberación del exjefe de las Farc Jesús Santrich por ser un aforado constitucional, razón por la cual le correspondía solo a esta excarcelarlo.

La periodista Vicky Dávila lo advirtió antes del pasado 4 de agosto: “El Centro Democrático sin Uribe se muere. La medida de aseguramiento privativa de la libertad debe ser una herramienta excepcional, y más en pandemia. Los magistrados deben saber que si se equivocan le harán un daño irreparable a la credibilidad de la justicia. Mucha gente espera que, si el senador Iván Cepeda salió limpio, con Álvaro Uribe pase lo mismo”. Y le agrego: no creo justo que la Corte detenga a Uribe, mientras quienes alzados en armas contra el Estado asesinaron, secuestraron, violaron niñas, desplazaron campesinos, sin sanción alguna, ocupan hoy una curul en el Congreso.

La detención domiciliaria de Uribe por la providencia de la Corte es un trofeo para todos los partidos políticos de izquierda, que no han podido derrotarlo en franca lid. 1) La muerte del uribismo es un golpe letal contra el gobierno del presidente Duque y contra la democracia de Colombia. 2) La Corte les abrió las puertas a las Farc, al Eln y a la izquierda castrochavista para encaminarnos hacia el “socialismo tropical” en un Congreso sin la oposición del Centro Democrático y de su líder. 3) Es un trofeo para el expresidente Juan Manuel Santos, el nobel de la paz incierta, culpa del mar de coca que toleró para firmar su paz, triunfo sobre un Uribe preso y líder de la paz verdadera. Una triste paradoja. 4) Es una victoria para Nicolás Maduro y para Cuba, equivalente a entregarles en bandeja de plata a su más poderoso enemigo en toda la región. ¿Es esta la Colombia que les legarán a sus hijos César Augusto Reyes Medina, autor de la ponencia en marcha, y quienes con él votan?

Los defensores de Uribe censuran a los dos testigos clave de la Corte, Monsalve y Vélez, por ser dos criminales presos, con calidades humanas mínimas, que no han sido contrainterrogados para descubrir sus mentiras. Los abogados afirman que el expresidente ha sostenido siempre que no ha buscado él a los testigos, sino que se ha limitado solo a reaccionar cuando le dejan saber que poseen ellos informaciones relevantes para su caso. Esto quiere decir, en la práctica, que varios testigos le han comunicado a Uribe que Iván Cepeda sí les entregó “dineros humanitarios” para que declarasen en su contra. Aducen que la providencia es innecesaria, porque es muy bajo el riesgo de fuga o de obstrucción a la justicia de parte de quien durante 10 años de persecución siempre ha comparecido ante quienes lo citan.

Y concluye Semana: “Jaime Granados, defensor de Uribe, dijo: ‘El doctor Uribe, sin saber que era una trampa de Monsalve, le dijo a uno de sus abogados, Diego Cadena, que fuera a ver qué era lo que quería decir ese testigo’. También aclaró que entre miles de interceptaciones de conversaciones del expresidente que contiene el proceso no hay una sola en la que se le oiga a él dando una instrucción ilegal. Y sobre la autorización que le dio a Cadena para revisar el caso de Monsalve, los abogados de Uribe insisten en que cada vez que un penalista visita una cárcel los presos siempre piden que les echen una mano con su proceso. Por lo tanto, para sus defensores, esa conversación era rutinaria”.

Colombia ha sido cruel e ingrata con sus grandes líderes: Simón Bolívar, Marco Fidel Suárez y, ahora, con Álvaro Uribe Vélez.

Referencias

Revista Semana, 01/08/2020. En Google: “Ocho preguntas para entender el caso contra Álvaro Uribe”.

Revista Semana, 01/08/2020. En Google. “Álvaro Uribe”, autora Vicky Dávila.

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