Por: Cecilia Orozco Tascón

La JEP bajo fuego uribista

Aunque la corrupción es la tragedia madre de todos los males de esta sociedad, los enemigos de que se sepa la verdad de la guerra en Colombia: la verdad sobre los notables que terminaron de propietarios de miles de hectáreas de la mejor tierra gracias a la maraña entre los títulos legítimos y los impuestos por el terror; que traficaron con negocios de armas y de Inteligencia; que se adueñaron de los contratos públicos en alianza con los paramilitares o sometieron sus voluntades a la guerrilla; aunque la corrupción es la madre de todas las demás tragedias que soporta este pueblo, repito, los que tienen miedo de que se destape el forro sucio de sus vidas celebraron, felices, la que se “descubrió” en uno de los organismos del sistema de justicia transicional, que no en el tribunal de la Jep ni en sus tres salas. Para que quede claro.

El poderoso uribismo, caracterizado por su predilección por la “verdad” prefabricada en las cárceles, fue el primero en alegrarse de la corrupción de un fiscal de la Unidad de Investigación de ese sistema. Parece un contrasentido: el presidente de la República se hizo elegir con un discurso de transparencia pública que confirmó después, cuando adhirió —al menos en apariencia— a la consulta contra la corrupción. Pero su partido, que niega sistemáticamente la que tiene en casa, se alegra de que un funcionario público se corrompa si el caso sirve a sus estrategias, en esta oportunidad, de destrucción de lo que resta del Acuerdo de Paz y sus estructuras. El uribista más uribista de todos, el representante de la quintaesencia de la ultraderecha ejecutiva y legislativa de su amo, expresó su emoción en cuanto se conoció el video del individuo Carlos Julián Bermeo en el momento en que recibía un fajo de billetes por debajo de una mesa: “¡Bueno! ¡Se rebozó (sic)* la copa! Fariano se va o se va. Inadmisible q Jep siga torpedeando/saboteando procesos de extradición. ¡Ah, y bien valdría la pena que Secretaría de Estado piense seriamente en aplicar sanciones (tipo Venezuela) a los magistrados Jep saboteadores/cómplices”.

¿Una locura más del congresista J.O. Gaviria? No. Dice abiertamente lo que el uribismo taimado piensa: Estados Unidos tiene que suspender las visas de los magistrados de la alta corte que es la Jep, bloquear sus cuentas bancarias, prohibir que los bancos les den préstamos y, también, ¿por qué no?, pedir su extradición junto con la de Santrich. Para eso están en el poder. El patrón Álvaro Uribe soltó la idea de fondo: “ ya no es descabellado pensar que puede llegarse a la derogatoria de la Jep… Yo, hasta hace unos días, decía que políticamente no veía condiciones para derogarla… Pero empieza uno a sentir un malestar de opinión pública que, de pronto (si) esto ocurre en la Jep, crea las condiciones para su derogatoria”.

El uribismo desea y su Fiscalía actúa. El foco que Néstor Humberto Martínez ha puesto contra la justicia transicional y lo que esta representa —las confesiones y, tras estas, la verdad de la guerra que a él tampoco le conviene— es de utilidad inmensa. Imagínense ustedes cada quien con su propia justicia: ojos atentos, rápidos y contundentes para atajar los delitos de unos; amnesia y anestesia para los de otros. El tipejo Bermeo, un X en la cadena de la justicia de transición sin la importancia que quieren darle los medios de comunicación que Martínez coopta, nunca ha debido ser nombrado en ese o en otro cargo oficial. Su pasado ligado, precisamente, a la más corrupta clase política del país, entre otros, al condenado parapolítico Luis Alberto Gil, impedía su selección. Eso no tiene discusión. Aparte de ello, en las democracias los ciudadanos tenemos derecho a saber cómo se cocinan los operativos en una Fiscalía desacreditada por la conducta oscura de su jefe; cómo se establecen las prioridades en materia de investigaciones que hacen que unas tengan vía libre para poner en juego $500 mil dólares y otras sean ignoradas por siempre; cuál es la nacionalidad de los tales “agentes encubiertos” y a cuál organismo (DEA o CTI) responden; por qué justo el día en que se conocen noticias que aparentemente favorecen a un exguerrillero preso, se suelta la bomba informativa sobre un corrupto que, sin poder incidir en la decisión por la que se le pagaba, sirve de plataforma para pedir la extradición hasta de los togados de la JEP y para anunciar que lo que se viene, desde el poder Ejecutivo y Legislativo, es el golpe final: la clausura definitiva de los tribunales de paz.

 

*Según la RAE: Rebozar:  cubrir  casi todo el rostro con la capa o manto.

Rebosar: Derramarse un líquido por encima de los bordes del recipiente.

Cuando JOG escribió "se rebozó la copa" con z lo que terminó diciendo fue que taparon la copa con un manto

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Cecilia Orozco Tascón

Defensas con códigos mafiosos

Autoridades morales en periodismo

País conmocionado

Uribismo, visas y traición a la patria