Por: Camilo Sánchez O

La juntica del Banquito

A esta mínima expresión es a lo que está destinado a convertirse el Banco de la República y su Junta, debido a que el Gobierno, su bancada y la mano invisible de los poderosos del Emisor hundieron la reforma de “pesos y contrapesos” y el proyecto que mantenía la independencia obligando a cumplir la sentencia 481 de 1999, donde su función no se centraría en el control de la inflación sino que de manera simultánea debería propender por la generación de empleo y el crecimiento económico.

Así las cosas, la Junta del Banco será otra institución más de bolsillo de esta dictocracia, por terminar de elegir y nombrar este año a la totalidad de sus siete miembros.

El Banco de la República viene incumpliendo a lo largo de estos años la meta de inflación y este tercer año, 2008, no será la excepción teniendo en cuenta la proyección de las cifras entregadas en los últimos meses. No deberíamos sorprendernos con las medidas que están implementando ante la problemática inflacionaria y de reevaluación, donde los ganadores son el sector financiero, los especuladores y unos pocos poderosos. Entretanto aumenta el déficit de la balanza comercial debido al  incremento de las importaciones por el tipo de cambio, haciendo imposible competir al sector productivo nacional con los precios de los bienes traídos.

Otro ejemplo de las erráticas políticas, es el aumento de las tasas de interés en contravía de lo realizado, no sólo por los países desarrollados sino también por los en vía de desarrollo, los cuales han bajado las tasas de interés para incrementar la inversión y por ende el empleo y el crecimiento económico, para evitar los dineros especulativos denominados “golondrinas”, que lo único que hacen es profundizar aún más la reevaluación, ya que aumenta la oferta de divisas mientras que la demanda no crece teniendo en jaque al sector productivo.

Hoy el tipo de cambio que tenemos es el mismo de hace nueve años, mientras los costos han crecido, lo que hace insostenible la rentabilidad de la industria lícita. Según los estudiosos la maniobra en el manejo de las tasas de interés ya está rayando con el límite superior que soportaría la economía, que es el 10%. Para que no se les salga de las manos y no sea inflacionaria deberá acompañarse de una política fuerte de encaje, y el Banco tendría que recuperar el manejo del dinero plástico que hoy lo tiene la superintendencia financiera.

Que error que el Banco anuncie el  monto de la intervención que va a realizar, en este caso de mil ochocientos millones de dólares, dando pie a otro “negocito” que sigue enriqueciendo a los especuladores con la venia del Banco, y NO PASA NADA.  Si no se puede tener un monto grande para mantener el pulso, sucederá lo siguiente: interviene el Banco comprando divisas - sube un poco el tipo de cambio-   momento en el cual los especuladores venden caro aumentando la oferta de divisas, bajando el tipo de cambio, siendo este el momento donde compran los especuladores barato para esperar la nueva intervención del Banco; continuando así con este carrusel nefasto para la economía.  

Por último, la propuesta para que no se vaya a salir de las manos nuestra balanza comercial, que  ya es deficitaria, es implementar un tipo de cambio diferencial acabando con los demás subsidios que se le están entregando por debajo de la mesa a algunos sectores poderosos, con lo cual se podría medir de una manera exacta el costo fiscal de lo que aporta el gobierno para promover las exportaciones.

Como se puede observar nuestra “Juntica”, aunque no cumple, sí trabaja para unos pocos y ahora que quedará por completo en manos del Gobierno ¡Dios nos proteja de hasta donde podrá llegar la voracidad del neoliberalismo, porque no hay sanciones para estos intocables!

Senador de la República

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