La llamada indiscreta

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El 23 y 24 de septiembre de este año el abogado Diego Javier Cadena Ramírez rindió declaración frente a la Corte Suprema de Justicia por la investigación que se adelanta por presunto fraude procesal y compra de testigos en contra del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

En esas diligencias, los visitantes de la sala que rinden declaraciones, sean abogados, investigados o testigos, por disposición de la Corte no pueden entrar celulares ni dispositivos móviles para evitar que sea grabado el contenido de la audiencia y preservar la reserva del sumario.

La única grabación que se hace es la oficial de la Corte Suprema. Pero el 24 de septiembre en el segundo día de declaración del abogado Diego Cadena, una cosa insólita pasó.

Después de iniciada la audiencia, el magistrado, en medio de la elaboración de una de sus preguntas al abogado Cadena sobre las comunicaciones con los testigos, interrumpió la diligencia porque se empezó a oír el timbre de un teléfono móvil en modo vibración.

-Magistrado: ¿Usted en algún momento le informó…? –se escucha la vibración y se hace silencio.

-Magistrado: (…) Hay un teléfono vibrando…

-Diego Cadena: Sí, hay un teléfono vibrando.

-Magistrado: Miren a ver, de pronto se les vino en la maleta, pero suena, suena y suena, eso sí. ¿Suena o no?

-Cadena: Sí, hay un teléfono vibrando. Señor magistrado, ¿puedo pedir un receso de tres minutos para el baño? Por fa.

-Magistrado: Claro.

-Cadena: Pero no es para esconder el teléfono… si quiere me revisa, señor magistrado.

-Magistrado: Pero que suena, suena. (Oír Vibración).

Ante la confusión en la sala de la Corte Suprema de Justicia, Cadena y los otros abogados acompañantes de la defensa no dudaron en afirmar categóricamente que ninguno tenía un teléfono escondido.

El magistrado de la sala les solicitó entonces que, con la autorización de ellos, se realizara un registro o requisa para encontrar el celular.

Como respuesta, Cadena y los abogados acompañantes apuntaron la atención a los funcionarios oficiales de la Corte insinuando que alguno de ellos podría estar usando el celular para grabar con el objetivo de filtrar el contenido de la audiencia.

Magistrado: Lo que me preocupa es que efectivamente sonó, eso es de manera reiterada. ¿Y entonces? Bueno, con la autorización de ustedes que se registre qué es lo que está pasando en la sala.

-Abogado de la defensa: Su señoría, por supuesto, pero también valdría, su señoría, respetuosamente también valdría la pena que se verifique. A la vista estamos viendo, yo por lo menos estoy viendo uno, dos, tres o cuatro celulares, que se verifique si alguno de los del despacho, y creo que no está bien por los antecedentes…

-Magistrado: ¿Cuáles son los antecedentes?

-Abogado: Los antecedentes que nosotros conocemos.

-Magistrado: ¿Cuáles, doctor?

-Abogado: Respecto de la filtración de los documentos reservados de este caso, pues por supuesto que también indican que ha salido información por parte de la Corte. (Oír Antecedentes).

Frente a esto el magistrado de la sala le exigió a Cadena y a los otros abogados que, si tenían medios de prueba o información para sustentar la acusación, que por favor las presentaran y, además, solicitó a sus funcionarios, uno por uno, que respondieran si alguien había recibido una llamada en los teléfonos celulares que tenían, pues ellos sí están autorizados a tener sus móviles en el recinto. 

-Magistrado: Todos nos sentiríamos aludidos porque todos estamos en la Sala. Pero es un hecho incontrovertible que sonó un teléfono móvil o celular. Entonces pregunto también a la asistencia técnica si le timbró o le vibró su teléfono celular que tiene a la mano.

-Asistente técnica: Buenos días, no, señor.

-Magistrado: ¿A la señora secretaria…?

-Secretaria: No, señor presidente, acá tengo el teléfono y no entró ninguna llamada.

-Magistrado: ¿A la señora magistrada auxiliar…?

-Magistrada auxiliar: No, señor magistrado. Ya he revisado el teléfono celular, no me ha ingresado ninguna llamada. (Oír Verificación).

La indiscreta llamada reveló la existencia de un teléfono móvil en la Sala que no estaba registrado ni autorizado, no era de pertenencia de los funcionarios de la Corte Suprema y probablemente estaba grabando ilegalmente el contenido de la diligencia.

La requisa no se hizo, entonces no se pudo determinar quién tenía el dispositivo que vibró, pero de manera coincidente cuando esto sucedió, justo en ese momento, a Cadena le entró una necesidad incontenible de ir al baño. Que vejiga tan precisa la del abogado que es investigado por ofrecer prebendas a testigos para favorecer al senador Álvaro Uribe Vélez.

@yohirakerman, akermancolumnista@gmail.com

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