Por: Aura Lucía Mera

¡La lupa interior!

Sale del horno y se presenta a los lectores, mañana miércoles, La lupa interior: asuma la gerencia de su vida, el tercer libro del psiquiatra Carlos Climent López, editado por Panamericana. Los tiranos del alma y La locura lúcida, sus dos obras anteriores, siguen circulando como pan caliente porque desenmascaran y sacan a la luz secretos muy bien guardados de los trastornos de personalidad para que no nos metan más gato por liebre. Al mismo tiempo, nos ayudan a mirar hacia adentro y escarbarnos para poder combatir esos “tiranos” que nos hacen la vida invivible y podamos conocerlos para monitorearlos.

En una entrevista de El Tiempo, Climent afirmó que “no hay nadie totalmente cuerdo”. Afortunadamente, pienso yo. Simplemente tenemos que perder el miedo de mirarnos para descubrir, como decía el profeta Gonzalo Arango, que “la salida está hacia adentro”.

Con La lupa interior nos lleva más allá. Cubre los tres aspectos fundamentales de nuestras vidas en el microcosmos de la familia nuclear, aquella que no escogemos, pero que nos liga en lazos indestructibles, genéticos, ancestrales, intangibles y poderosos, como son la crianza y educación de los hijos —teniendo en cuenta que ni ellos nos escogen como padres, ni nosotros los mandamos a hacer a nuestra medida y capricho—; las crisis inevitables y a veces infernales, si no sabemos resolverlas a tiempo, de la vida en pareja; y la tragedia, conflictos de culpabilidad y codependencia de la relación de los hijos con los ancianos que están más allá del calendario de “adultos mayores”.

Ni más ni menos. Carlos Climent López se mete con lupa en el ojo del huracán. En el tsunami que sacude al ser humano indvidual y colectivamente, porque nadie, salvo Adán y Eva, han nacido de generación espontánea. Todos venimos de tribus y formamos tribus y, de acuerdo con cómo resolvamos esas relaciones, estamos construyendo una sociedad digna o un infierno donde ya no existen ni valores, ni pautas, ni límites; una sociedad condenada al fracaso, atrapada en el desamor y la rabia, estrangulada por el autismo tecnológico y envenenada por el consumo y el dinero.

Una sociedad como en la que estamos viviendo. Así de simple. Así de trágico. Creo que si logramos, al leerlo, ser totalmente honestos con nosotros mismos, identificando y no comparando, todavía existe esperanza para cambiar, resolver los problemas, ser asertivos y volver a amar.

Libro necesario que nos llega a tiempo. No podemos cambiar el mundo, pero sí podemos cambiar nosotros... y así cambia todo. Poco a poco, lentamente, aprenderemos a vivir —y dejar vivir— mejor.

Posdata. Su presentación será mañana en la librería Wilborada. Ya está en la Panamericana. Ojalá llegue rápido a otras librerías. Climent nos invita a nuestra revolución individual, la única posible. ¡Gracias, Carlos Climent, por este regalo al alma!

 

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