Por: Andrés Marocco

La media mitad

Extraordinario que los españoles ganaron la Euro. Ya estaba hasta la coronilla con el cuentico de que el campeón anticipado era Alemania.

¿Por qué insisten los ‘sabios’ del fútbol en asegurar y pontificar previo a los partidos? Esa es una pregunta sin respuesta aparente, pues seguirán con la bendita costumbre de intentar pensar por sus lectores, oyentes o televidentes, que siendo afortunadamente ya una minoría, todavía parece que les creen. Pero gracias al de los cielos, casi siempre que se dan ganadores a priori el que celebra es el rival.

Cómo desconocer el admirable torneo de los ibéricos y que gracias a ellos vimos clases de dinámica, actitud y contundencia. Para la historia quedó un torneo impecable de la ‘furia’ con legados impresionantes de Fábregas, Villa, Iniesta, Casillas, Torres y sus amigos. Buenísimo que la magia, la creación y la sorpresa derrotaron la maquinaria alemana que, sin mostrar tanto, llegaba a la final, como generalmente lo hace.

Hoy el mundo del fútbol celebra que los equipos que no se acostumbraron nunca a los grandes triunfos (como nosotros, por supuesto) también pueden ganar. El 29 de junio debe ser institucionalizado en la Madre Patria como el Día del Niño (Torres), quien demostró que no se necesita ser el mejor del campeonato sino meterla el día que es.

En Colombia queda como inolvidable el 28 de junio porque esa noche llegó a la final con méritos suficientes otro equipo sin mucho abolengo, pero que ha jugado muy bien, el Boyacá Chicó. Una institución que ha hecho el curso avanzado para llegar a una instancia definitiva y que ha tenido que sufrir desprecios.

Dirigida con aciertos y metidas de pata por Eduardo Pimentel, se pone en esta definición basando su juego en la fantasía de su media cancha. Y vean que coincidencia con el campeón de la Euro, que por obvias razones no se debe comparar, pero que se llevó los aplausos por su línea medular. Y si voy más lejos, gracias a los protagonistas de la misma zona de la LDU de Quito, que por poco y noquea a Fluminense en la Libertadores.

Aquí sólo se habla de la falta de gol. Sólo quiero llamar la atención a la clave del fútbol moderno, sin pontificar, sin engañar, sin descubrir lo que ya está inventado. Un profesor de los de antes, respetado por cierto, siempre dijo que los equipos se arman de atrás hacia adelante. Hoy no se puede olvidar esa premisa, pero con un medio campo bien armado, pensante, equilibrado, todos dormiríamos más tranquilos.

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