Por: Gina Parody

La medida de Samuel

¿Con qué vara se debe medir la gestión del alcalde Samuel Moreno en sus primeros meses de gobierno? Parece que la única que se le puede aplicar, por ahora, es la del metro.

Aunque 100 días son muy pocos para esperar resultados mágicos de una nueva administración, son suficientes para saber cuál es su talante. Se hace urgente saber dónde está todo lo demás de la Bogotá positiva de Samuel. ¿O será que nos va a tocar anteponerles a todos los otros temas de la ciudad el prefijo “metro” para ver si Moreno se entusiasma de la misma manera?

No cabe duda de que el gran éxito del alcalde es haber logrado subir al Gobierno Nacional en el metro. Pero necesitamos más. No podemos contentarnos con el nombramiento de 12 funcionarios con “excelente hoja de vida”, olvidándonos de que la ciudad tiene más de 42 entidades, de las cuales 24 hoy todavía no tienen una cabeza visible y por ende no tienen claro aún qué van a hacer en el largo plazo.

Los vacíos se hacen evidentes al leer el Plan de Desarrollo. El “metro” del programa “Bogotá bien alimentada”, antes “Bogotá sin hambre”, se quedó atragantado. Después de 4 años no tienen una línea base sobre a cuántos atienden en los comedores comunitarios; en otras palabras, si están todos los que son y si son todos los que están. Y seguiremos sin tener idea del nivel de desnutrición de quienes asisten. El “metro” de la calidad del aire se ahogó. Dicen que quieren bajar los días que se sobrepasa el límite máximo permitido de material particulado en el aire (PM10), pero sólo hablan de sembrar cien mil nuevos árboles. No estipulan acciones de la Secretaría de Ambiente para reducir las emisiones contaminantes de los buses y camiones, por ejemplo.

Metro-vivienda, que es la encargada de cumplir la promesa de construir más de cien mil viviendas de interés social, está en ruinas. Ni gerente, ni estrategia. ¿Cómo van a hacer todas esas casas? ¿Seguirán comprando el suelo siete veces más caro para que sólo puedan acceder a estas viviendas familias de clase media, mientras las de ingresos bajos siguen teniendo que recurrir a lotes ilegales?

El “metro” del reciclaje de basuras está deshecho. En el Plan de Desarrollo no hay una sola meta relacionada con el Programa Distrital de Reciclaje. La ciudad produce a diario 6.000 toneladas de basuras. El plan piloto de reciclaje aprovechó apenas 338 toneladas durante todo 2007 y lo único que anunciaron es la suspensión de la construcción de las plantas de reciclaje. Seguiremos viendo el ejército de recicladores trabajando en condiciones infrahumanas en las calles durante esta Alcaldía. Eso sin contar con la catástrofe ambiental que se avecina en el relleno Doña Juana.

En el “metro” de la movilidad, que sí parece estar andando, hay muchas medidas que no se han tomado para aliviar el caos vehicular mientras llega el verdadero metro. Por ejemplo, chatarrizar los siete mil buses viejos que sobran pignorando las rentas futuras del fondo de reposición. Peatonalizar el centro histórico con un plan de parqueaderos a su alrededor. Dejar de lado tanto anuncio y pasar a la acción en el tema de integrar el resto de buses del transporte colectivo con el Transmilenio.

Aún estamos a tiempo. Quiero creer que aclarado ya el panorama para el metro, el Alcalde Moreno le va a imprimir el mismo empeño al resto de temas críticos de la ciudad. De lo contrario, lo más positivo de esta administración lo veremos cuando haya llegado su sucesor, en la inauguración del metro.

Senadora de la República

www.ginaparody.com

 

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