Por: Manuel Drezner

La muerte de Zeffirelli

Franco Zeffirelli, quien murió antes de llegar al siglo de edad, fue una personalidad contradictoria que suscitó muchas polémicas con sus opiniones y procederes. Como por ser hijo ilegítimo no pudo usar el apellido de su padre, buscaron uno poético y se decidieron por la palabra italiana zeffiretti, tomada de un segmento operático de Mozart, pero en el registro se equivocaron y de ahí el Zeffirelli con que se le conoce. Después de ser asistente de Visconti se decidió por una carrera como director tanto de películas como de teatro y de ópera y fueron muchos sus triunfos en esos géneros. Su Romeo y Julieta usó actores adolescentes, tal como Shakespeare los había imaginado, y en La fierecilla domada, con Richard Burton y Elizabeth Taylor supo lograr de ellos, de por sí grandes actores, interpretaciones que consideraron de las mejores de sus carreras.

Sin embargo, fue en el campo de los montajes operáticos donde se destacó y algunas de sus versiones son espectaculares, así muchos consideren que Zeffirelli sacrificó los elementos dramáticos en sus búsqueda de dicha espectacularidad. Alguno dijo que en su Turandot había más gente en escena de la que habitaba en el Pekín (lo que hoy llaman Beijing) de ese entonces.

Es cierto que lo que hizo Zeffirelli era muchas veces exagerado, pero lo que hay que enfatizar es el hecho de que el director no traicionaba la concepción original de los creadores. Esto se dice porque es un hecho desafortunado que la tendencia de muchos directores escénicos es que creen saber más que Mozart o que Verdi o que cualquier otro compositor y destrozan lo que estos querían. En forma acertada esa tendencia ha sido bautizada como eurotrash, ya que se tergiversa lo que debe ser un intérprete, que es mostrar al público la obra tal como fue concebida por su creador. Eso no lo hacía Zeffirelli, y quienes creemos que cambiar en forma extravagante los deseos de los grandes artistas es una traición a su arte, debemos agradecer sus conceptos.

Aunque negar los logros artísticos del director es imposible, sí hay que decir que era un fracaso desde el punto de vista humano. Quienes lo conocieron hablan de su personalidad tiránica y dominante; de cómo se deleitaba en humillar a quienes trabajaban con él y su intransigencia con quienes no compartían sus ideas. Es una lástima entonces que un gran artista como sin duda fue Franco Zeffirelli no haya dejado un buen recuerdo como ser humano. Esa es una de las curiosas contradicciones del arte y entonces hay que recordarlo como ilustre intérprete y no como persona de mérito.

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2019-06-21T21:00:00-05:00

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