Por: Mauricio Botero Caicedo

La nación más poderosa de América Latina

Para la mayoría, por razones lógicas, la nación más poderosa de América Latina es Brasil, o en algunas vertientes México. Pero la poderosa nación a que nos referimos, a pesar de tener una población casi siete veces menor que Brasil, tiene un producto interno bruto (PIB) un 75 % mayor y un PIB per cápita seis veces mayor. Adicionalmente, tiene una población que no llega a la mitad de aquella de México, pero tiene un PIB tres veces más grande y un PIB per cápita siete veces mayor. Es decir, tanto Brasil como México son potencias relativamente menores frente a este gigante. Esta nación de cerca de 60 millones de personas tiene un PIB per cápita de US$60.000 por año, está dentro de las 12 economías más grandes del mundo y tiene más de 10 veces el poder adquisitivo per cápita que tenemos los colombianos. En realidad no estamos hablando de un país propiamente dicho y el término “nación” lo utilizamos de manera figurativa: se trata de la población latinoamericana en Estados Unidos. César Romero, editor de la revista Americanos, afirma: “Económicamente los hispanos son una mina de oro. Demográficamente representan el futuro de EE.UU. y políticamente el gran reto es construir un músculo político propio que les permita entrar por la puerta grande a la corriente central de la sociedad estadounidense”. En lo económico hay igualmente otros datos interesantes: según el Gobierno, una cuarta parte de quienes construyen cualquier casa, edificio u obra de infraestructura en Estados Unidos son de origen latino y una cuarta parte de la producción agrícola, silvícola o pesquera es producto del trabajo de inmigrantes hispanos.

El potencial y poder de los latinoamericanos en EE. UU., aparte del económico, está en otros aspectos. En lo político, si bien hoy cerca de 14 millones de hispanos son elegibles para votar, con una organización más dinámica esa cifra se puede casi duplicar, dado que hoy solo el 45 % de esta minoría vota, comparado con el 80 % de los blancos no hispanos, 70 % de los negros y más del 50 % de los asiáticos. Adicionalmente, los latinos tienen un impacto directo en estados que suman 196 de los 270 votos electorales necesarios para ganar la Presidencia, como California, Texas, Illinois, Nueva York y Florida. Pero para que los latinos se conviertan en el poder político que presagian sus números y su crecimiento, será necesario traducir el peso demográfico en poder electoral. Demográfica y culturalmente las estadísticas de los latinos son significativas: de 1990 a 2017 el crecimiento de los hispanos ha sido superior al de otras etnias o culturas. Los hispanos en 25 años han aumentado sus números en un 160% en EE. UU., creciendo un 6,36 % anual de media, mientras que los blancos de origen noreuropeo solo crecen a un 1,2 % anual. Algunas previsiones dicen que para 2050 la población hispana de Estados Unidos podría rebasar a la población de México, convirtiéndose en el país con el mayor número de hispanoparlantes del mundo. Pretender llegar a la Presidencia de EE. UU. sin contar con el voto hispano, más que una quimera, es una verdadera estupidez. Tanto Trump como Biden lo saben. Sanders también.

Apostilla. Según informes de prensa, YouTube piensa remover todo tipo de videos y canales que promuevan el fascismo. Asume uno que también vayan a remover aquellos videos y canales que promueven el comunismo, un fascismo que se proclama antifascista.

 

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