Por: Augusto Trujillo Muñoz

La noticia espectáculo

No se sabe que resulta más dañino para la sociedad, si la violencia con que se reacciona frente a otros o la ligereza con que se les juzga.

Lo primero tiene mucho que ver con la polarización que los dirigentes estimulan –a  menudo en forma irresponsable y casi siempre por razones político-electorales– como si la política no fuera el sustituto de la violencia. Se hizo para manejar las diferencias en sociedades plurales y construir acuerdos con los demás, incluidos los adversarios.

Lo segundo tiene mucho que ver con esa especie de subcultura que vienen estimulando –a  veces en forma irresponsable y casi siempre por razones de rating–  los medios de comunicación. Hemos descendido de la noticia que informa con seriedad a la noticia espectáculo que  malinforma, lo cual es una manera de desinformar.

Se ha vuelto frecuente que las palabras se conviertan en sustituto de los hechos. En esa forma una mentira reiterada termina convirtiéndose en verdad. Así se manipula desde algunos medios de comunicación hasta el punto de suplantar la voluntad ciudadana y ejercer control sobre su toma de decisiones.

Los grandes medios sirven a las grandes potencias para denunciar las amenazas de los países que conforman un supuesto “eje del mal” y luego se descubre que las denuncias eran falsas. También en Colombia se invisibilizan problemas o, por el contrario, se sobre-visibilizan según convenga al poder, al mercado o al medio de comunicación.

Ignacio Ramonet sostiene, en el prólogo a un libro del periodista español Pascual Serrano, que el autor “muestra la prueba del ADN de que los medios desinforman”: es como si vendieran, más que información, consumidores a las empresas publicitarias. Para todo eso sirve la dictadura mediática.  

La noticia espectáculo: Recientes decisiones administrativas y judiciales afectaron el salario y las pensiones de los funcionarios públicos, ex magistrados y ex congresistas. De entrada los medios dictaron sentencia defendiendo la conveniencia de las medidas y crearon la impresión deseada, sin reparar en lo que el derecho prescribe sobre el tema.

La noticia espectáculo: Razones de diverso orden dilataron el trámite de la reforma a la salud en el Congreso. Los medios condenaron la irresponsabilidad parlamentaria pero no indagaron sobre las inconveniencias del proyecto. Ahora se anuncia un para médico si se aprueba, dejando en evidencias la ligereza de los medios para juzgar una iniciativa, cuyos problemas podían no estar en el Congreso sino en el ministerio de Salud.

La noticia espectáculo: En la detención indiscriminada de los miembros del “cartel de jueces” apareció entre ellos un joven jurista egresado de la Universidad Nacional, por quien todos los que lo conocen meten sus manos al fuego. La profesora de derecho Whanda Fernández habló, con entereza, de un error irreparable. Los medios cubren ampliamente la detención, pero se abstienen de hacer lo mismo frente a su puesta en libertad. Lo peor de todo, es que eso también es semilla de violencia.

Profesor universitario, @inefable1

 

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