Por: Luis Fernando Montoya

La oportunidad

"El mayor ejecutivo es aquel que posee el sentido suficiente para seleccionar a los mejores hombres para que efectúen lo que él quiere que hagan, y la suficiente autosujeción para evitar inmiscuirse con ellos mientras lo hacen": Teodoro Roosevelt.

El técnico Leonel Álvarez fue elegido por la Federación Colombiana de Fútbol como seleccionador nacional de la categoría mayores, con la responsabilidad de clasificar al Mundial de 2014.

Es importante que quien dirija un equipo tenga presentes estos tres conceptos y sepa cómo manejarlos:

1. Delegación: es la confianza en la habilidad de alguien para ser responsable y obligado a dar cuenta de aquello que le ha sido encomendado y para lo cual se le ha otorgado la suficiente autoridad. Usted puede delegar autoridad y responsabilidad, pero debe mantener el control. La persona a quien usted delega tiene la obligación de presentar cuentas.

2. La abdicación: por lo tanto, cuando renunciamos a la responsabilidad y autoridad, dejamos de ejercer control y no mantenemos a nadie que esté obligado a las responsabilidades.

3. Servidumbre: significa la falta de libertad para determinar el curso de nuestras acciones.

Álvarez es un hombre del fútbol, fue un gran jugador en los equipos que militó y defendió con orgullo la camiseta de nuestro país, dejando un legado muy importante para las generaciones posteriores. Como persona se ha caracterizado por ser un hombre serio, tímido, sin escándalos públicos hasta el momento, respetuoso, disciplinado y entregado a su trabajo.

Por circunstancias ampliamente conocidas, su proceso en formación como técnico se aceleró y le han dado la oportunidad de ser cabeza del cuerpo técnico. La experiencia de él como técnico está en construcción, pero demostró capacidad y categoría al dirigir por primera vez al Medellín y sacarlo campeón. Ahora la responsabilidad es mayor y por lo tanto debe asesorarse bien, trabajar mentalmente a la selección, fortalecer el estilo de juego que se traía, ser inteligente a la hora de la convocatoria de los jugadores, tener una buena relación con los medios de comunicación, ser carismático con la afición, entre otros.

Ahora lo importante es mostrar la mentalidad triunfadora aprovechando la oportunidad que se le ha presentado y cumpliendo el objetivo principal: ir al Mundial 2014.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Luis Fernando Montoya

Nacional: aún se puede

Inestabilidad técnica

Bienvenido el fútbol colombiano

Francia, finalista

Balance