Por: Paloma Valencia Laserna

La paja en el ojo ajeno

La debacle de Samuel nos ha afectado a todos: su administración desmejoró aún más la ya precaria calidad de vida de los capitalinos; pero el daño más grande fue la lesión al Polo.

El debilitamiento de este partido, que ha venido conformando una izquierda seria, no violenta, deslindada de las Farc, es un golpe para nuestra democracia. El Polo hizo una gran gestión de oposición durante el gobierno Uribe. Su participación fue fundamental para el enriquecimiento del debate público. Con Santos, su propia crisis les ha impedido cumplir con esa función; muy grave porque ahora son el único partido de oposición.

Mucho se ha dicho de la terna para remplazar a Samuel; desconocidos, con buenas hojas de vida, y sin experiencia en la administración de la ciudad y menos en semejante crisis. Según el concejal de Roux los ternados tienen sus padrinos: Jaime Moreno del Moir es la cuota de Robledo, Tarcisio Mora es de Carlos Romero y Mariella Barragán es de Samuel, Dussan y Samper. Diera aquello la impresión de que el Polo está pensando más en los intereses partidistas que en el bienestar de la ciudad. Esa terna no le da tranquilidad a la opinión pública porque así como puede funcionar, puede no. Ese riesgo no se lo puede tomar Bogotá. Lo que se juega no es menor. 10 billones de pesos en la adjudicación de tres contratos multimillonarios: la recolección de basuras de 2,5 billones, el recaudo integrado de transporte 3 billones y el metro por 4,5 billones.

Santos tiene la alternativa de buscar los vicios jurídicos para no aceptar la terna, pero es difícil: La tesis de que Barragán no puede ostentar dos cargos se contradice con las propias actuaciones de presidencia que nombraron a María Fernanda Campo como Alcaldesa encargada sin suprimirle las funciones de Ministra de Educación. Alegar la edad de retiro forzoso de Jaime Moreno, luego de que el presidente nombró como gobernado encargado del Magdalena al General(R) Bonet, sería ridículo. Si Santos escoge de la terna comparte la responsabilidad con el Polo. Si decide no aceptarla, tendrá que actuar como Corte Suprema, hacer nuevas interpretaciones sobre cómo debe ser una terna y devolverla. Sería soberbio y puede caer mal en el Polo.

Cada vez son más los mandatarios regionales que no terminan; la procuraduría destituyó los gobernadores de Valle, Amazonas, Arauca, Bolívar, Casanare, Putumayo, Vaupés y Magdalena. Sancionó disciplinariamente 164 alcaldes y destituyó una, la mayoría por temas relacionados con la contratación. Tiene además procesos contra 14 Alcaldes y 6 Gobernadores del país. Esto sugiere la necesidad de repensar el modelo y sobretodo la manera cómo estamos votando. La descentralización tiene que avanzar, sin duda. Pero es necesario un esfuerzo para que los electores evalúen mejor a los candidatos. Los nuevos “políticos” entienden las elecciones como una inversión; financian campañas millonarias que luego recuperan con creces en sus administraciones. La corrupción no es sólo pública, el sector privado –los contratistas- participan activamente en el saqueo de presupuesto.

Idea: A propósito de la crisis en Bogotá vale la pena que el país piense en la construcción de una nueva capital administrativa, como lo han hecho en varios países renovando las ciudades y creando focos de desarrollo en otras regiones. La nueva capital colombiana podría ubicarse en los Llanos Orientales y jalonar el desarrollo hacia esas regiones abandonadas y que pueden ser el futuro de Colombia.

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