Por: Felipe Zuleta Lleras

La patada en el culo a Pacho

Sin ánimo de intervenir en los asuntos internos del Uribe Centro Democrático, entre otras cosas porque no me identifico políticamente con los planteamientos de Uribe ni me gustó su segundo gobierno, al ver los resultados de haber escogido a Óscar Iván Zuluaga creo que hay varias reflexiones que deben hacerse.

Lo primero es que Uribe se salió con las suyas pues se dio las mañas para que la convención le diera, literalmente, una patada en el culo a Pacho Santos. No me cabe la menor duda de que Uribe se sentiría incómodo con Santos como candidato, entre otras cosas porque el expresidente debe pensar que si ya lo traicionó Juan Manuel, Pachito hubiera hecho lo mismo. Personalmente no lo creo así. Pienso más bien que Pacho se equivocó al creer que no se la iban a hacer, como se la hicieron, pues jamás ha debido pertenecer a esa banda.

Recuerdo que alguna vez le oí a Alberto Lleras contar que cuando él estaba en la Presidencia el capellán de Palacio, en ese entonces Camilo Torres, le dijo que se marchaba de allí para incorporarse a la guerrilla. Lleras le dijo: “Camilo, nunca traicione a su gente, porque lo matan”. Y efectivamente fue precisamente un oficial de estrato 6, en ese entonces un joven oficial Álvaro Valencia Tovar, quien mató a Torres.

Pues ahora el verdugo de Pacho fue Uribe, una persona que nunca antes tuvo relación con la alta oligarquía bogotana, entre otras cosas porque siempre la ha despreciado. Un verdugo que traicionó a Pacho, dejándolo tendido sobre la lona con semejante totazo.

Todo lo que pasó en esa convención dejó un saborcito a traición, manipulación, y según ha trascendido, hasta de un posible fraude. Personalmente no me sorprende, porque Uribe opera así y finalmente este es su movimiento y puede hacer con él lo que le dé la gana. Él es quien lidera eso y por lo tanto podrá manejar su movimiento como quiera. ¿Por qué no si al fin y al cabo manejó el país como a su finca?

Óscar Iván Zuluaga me parece un tipo serio y preparado, pero le falta pelo para la moña. No lo creo capaz de desobedecerle una orden a Uribe ni mucho menos de contradecirle una orden. Si bien sería un irrespeto calificarlo de títere, lo cierto es que muchos piensan que será Uribe gobernando en cuerpo ajeno. Si es que llega a la Presidencia, lo que a esta altura del partido no creo.

Como se dice popularmente, todo pasa por algo y, en lo que tiene que ver con Pacho, creo que así ahora pueda estar dolido o furioso —no lo sé— se salvó de tener que someterse a las desautorizaciones y los insultos públicos de Uribe, pues estos se van a dar de todas maneras. Uribe se chifla más de no llegar nuevamente al poder. Y ahora su instrumento es Óscar Iván. En fin, todo esto de la convención uribista deja un sinsabor a Pacho quien, por lo pronto, hace bien en estar callado, pues debe cuidadosamente medir el día a día sin que descarte otras opciones políticas, si es que es a esto a lo que se quiere dedicar en el futuro.

 

 

 

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