Por: Hernando Roa Suárez
Construir democracia

La paz y el arte: Doris Salcedo

La no implementación del Acuerdo firmado con las Farc es un error político que será valorado negativamente por la comunidad internacional comprometida con la construcción de la paz en Colombia.

Qué aleccionante ha sido conocer el monumento posmoderno diseñado por nuestra artista Doris Salcedo. Había visto algunas notas periodísticas y televisivas con motivo de su inauguración pero, observándolo y analizándolo directamente, con la complementación del documental que se integra al monumento, es realmente diferente: se produce un impacto real, en torno a la guerra y sus secuelas.

Algunas reflexiones que me ha suscitado esta creación son:

i) Es una integración de la historia, el arte, la museografía y el conflicto de Colombia.

ii) Es un homenaje a las víctimas ambientado para facilitar la comprensión paulatina del conflicto armado más extenso (1948-2018) y pleno de crueldades a lo largo del siglo XX en Occidente.

iii) La artista preservó parte de una edificación del siglo XIX, donde se construyó el monumento, para indicar –entre otros factores– algunas raíces temporales de este drama americano que ha avanzado, en nuestros días, hasta la entrega de las armas.

iv) Desde la entrada, estamos en presencia del piso fundido y elaborado en Indumil, que contiene las huellas manuales de herederos y protagonistas de la guerra.

v) Para la comunidad internacional, los jefes de Gobierno y las instituciones y organismos comprometidos en apoyar la construcción de la paz en nuestro país, el documental que describe la historia del monumento es realmente aleccionante.

vi) Coincidió mi visita con la presencia de un grupo significante de funcionarios al servicio de los ideales socialdemócratas, impulsados desde Alemania por la Fundación Friedrich Ebert (Fescol) a lo largo del mundo, y que se encontraba en una convocatoria preparada a raíz de los 40 años de Fescol en Colombia. Esta visita, guiada responsablemente por Omar Rincón y acompañada por la joven y diligente representante en Colombia de Fescol, Kristina Birke Daniels, fue una oportuna ocasión para pensar en la magnitud de las serias tareas pendientes para avanzar en la construcción de la paz.

vii) Al terminar el ejercicio y haber presenciado una sesión de perdón y reconciliación, dirigida cuidadosamente por un funcionario adscrito al Museo Nacional, se me presenta indispensable organizar, con el respectivo apoyo gubernamental y específicamente de los ministerios de Defensa, Interior, Educación y Cultura, jornadas que permitan conocer alcances del conflicto, presentados con rigor histórico.

viii) Para las instituciones y personalidades que –a nivel mundial– han estado comprometidas con la construcción específica de la paz en Colombia, este monumento será un testimonio creativo y perenne sobre un proceso, cuya solución debe contribuir a crear otros territorios pacíficos y justos.

ix) A Doris Salcedo, mis mejores anhelos porque su creatividad sea oportunamente reconocida y premiada –aun internacionalmente– como artista comprometida con los valores democráticos.

x) A los políticos, maestros, investigadores y estudiantes que durante decenios hemos trabajado en la construcción de la paz, y a los indiferentes y enemigos de ella –porque los hay–, los invito especialmente a visitar este espacio y a reflexionar sobre nuestro futuro.

¿Será cierto que como demócratas debemos comprometernos a consolidar la institucionalización de una paz estable y duradera, donde la labor creativa del arte tenga libertad para expresarse?

[email protected].

* Miembro de La Paz Querida.

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