Por: Paloma Valencia Laserna

La reforma a la justicia

El gobierno está tramitando una reforma a la justicia que agrava las cosas que no estaban funcionando y no resuelve nada fundamental.

La falta de justicia y la injusticia son  motores de violencia; la imposibilidad de resolver los conflictos mediante las formas institucionales genera frustraciones y lleva a los ciudadanos a buscar otros mecanismos a veces violentos para resolver lo que el Estado no es capaz de solventar. La ineficiencia de la justicia colombiana no se debe a falta de recursos; Colombia es uno de los países con más jueces por número de habitante y tiene, al mismo tiempo, una de las justicias más lentas del continente.

Aún así, los acuerdos del Gobierno con los presidentes de las altas Cortes incluyen un aumento del presupuesto para la rama jurisdiccional, que pasará del 1,43% del PIB al 3%. Cabe preguntarse si darles más dinero solucionará algo; la calidad de los operadores judiciales en Colombia no es buena, no sólo hay escándalos por corrupción; sino que los procesos son largos y a muchas decisiones les falta dominio del derecho. Una nomina de jueces iguales a los que tenemos seguramente no mejorará  el problema; tampoco mejorar los ingresos de los funcionarios mejora su calidad. La rama jurisdiccional es prolífica en prebendas para sus miembros, por ejemplo por Sentencia de la Corte Constitucional, todos los Magistrados tienen el mismo régimen de pensiones del Congreso; por supuesto toda la pirámide jerárquica se benefició también del fallo.

La cooptación incluida en la reforma como mecanismo para que sean los mismos Magistrados quienes elijan a los nuevos miembros de las altas cortes, es un mecanismo nefasto. Rompe la posibilidad de que la justicia este vinculada con el poder primario y soberano de la Nación. Son los ciudadanos quienes ostentan el poder en la democracia y en esa medida las ramas del poder público deberían estar ligadas de alguna manera al pueblo, lo contrario es tener poderes antidemocráticos, sobre los cuales como ciudadanos no tenemos control o ingerencia. Se crea un poder cuyos lineamientos políticos no los impone la democracia, sino la ideología de quienes están y escogen a los sucesores.

Y esa "independencia" se cierra definitivamente cuando el proyecto plantea que el Consejo de Estado juzgua a la Corte Suprema y viceversa; y la Corte Constitucional juzgua al Consejo Superior de la Judicatura y viceversa. Es decir el juzgador y el juzgado intercambian justicia y no es difícil suponer acuerdos que anulen cualquier juicio serio. Así pues, con la reforma las altas cortes se eligen, se juzgan y nadie tiene control sobre ellos y el poder soberano del pueblo es excluido de la rama jurisdiccional, es pues, la dictadura de los jueces.

No existen argumentos para que prevalezcan los acuerdos entre el gobierno y las altas cortes. Una cosa es que el gobierno como autor consulte y atienda recomendaciones, y otra que el Congreso tenga que plegarse a eso. La rama legislativa tiene que ser autónoma, para eso tiene la representatividad que le otorga el ser elegida por voto popular. Son los Congresistas los llamados a analizar las necesidades que tiene el país en el área de la justicia, pero pareciera que el poder de las Cortes asfixia también al Congreso, pues son estas Cortes las encargadas de investigar a los parlamentarios.

Es evidente que son los jueces quienes están dominando y decidiendo cómo y qué se reforma la justicia; es una reforma que consolida el poder de sus miembros y deja al resto del Estado a merced de un poder que ya hoy está desbordado. La reforma no soluciona nada, no mejora la necesidad de Colombia de tener una justicia eficiente, que resuelva. Ni siquiera aborda la politización política, la falta de garantías para los militares y el Ministro Vargas anunció que retirará el articulo sobre la justicia penal militar.

Estamos pues frente a una reforma para que la justicia que tenemos este mas cómoda, y que no resuelve nada sobre las necesidades de los colombianos de tener una justicia que cumpla con su función. Si este va a ser el alcance de la propuesta; sería mejor que el Gobierno retire el proyecto.

www.palomavalencia.blogspot.com

 

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