Por: José Roberto Acosta

La torta en Pacific Rubiales

Mientras el valor en bolsa de Pacific Rubiales es hoy 20% menor al que tenía en febrero del año 2011, el precio de su acción en ese mismo lapso ha caído cerca de 30%, desde $63.000 a los actuales $ 45.000. Lo lógico es que el valor bursátil de la empresa esté ligado estrechamente con el de su acción.

La variable que ajusta esta ecuación es la emisión de acciones que desde el año 2010 ha hecho la empresa, diluyendo la participación de los accionistas minoritarios. Por ejemplo, si usted hubiera comprado el 1% de Pacific Rubiales en febrero de 2011 a $63.000 cada acción, en la actualidad, además de estar perdiendo cerca de $ 48.000 millones si le tocara venderlas, también habría perdido participación accionaria en casi 10%, pues las acciones emitidas de la empresa pasaron de 268 millones a 295 millones en ese periodo.

Desde enero de 2009 hasta la fecha, las acciones en circulación se han incrementado en 40%, diluyendo la participación accionaria de los accionistas antiguos y obviamente su utilidad por acción. Y eso parece que no terminará pues, aunque parezca increíble, “la compañía tiene un número ilimitado de acciones ordinarias sin valor nominal”.

Quienes han capturado más de un billón de pesos del valor de la empresa en estos dos años por estas emisiones, son los beneficiarios del Plan de Opciones sobre Acciones (warrants), entre los que se registran sus principales directivos, como es el caso del señor Serafino Iacono quien, por cuenta de esta modalidad de compensación salarial, vendió en el mercado 300.000 acciones este mes.

Esta práctica podría estar beneficiando solo a unos pocos accionistas o funcionarios de Pacific Rubiales, en detrimento de los minoritarios, por lo que se hace imperativo, no solo una explicación de la Superintendencia Financiera al mercado, sino también una mayor atención de nuestras Administradoras de Pensiones, que a pesar de tener una posición accionaria importante en la empresa, no han podido entrar a su Junta Directiva para conocer de primera mano el debido cumplimiento de las prácticas de Buen Gobierno Corporativo.

Ojala que la torta de Pacific no se esté sirviendo para solo unos pocos accionistas, las autoridades revisen el tema y nuestros asesores bursátiles se informe del tema.

 

 

 

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