Por: Marcos Peckel

La triada

En buena parte el futuro del mundo, la paz y la guerra, la economía y las instituciones internacionales, dependen de tres señores que convergen en el poder en uno de los más peligrosos e inciertos períodos de la historia reciente. El regreso, si es que alguna vez se fue, del realismo puro y duro en las relaciones internacionales lo ejemplifican Trump, Putin y Xi a la cabeza de las tres grandes potencias, cada una jalando para su lado con concepciones antagónicas del orden internacional.

La gran incógnita sigue siendo Trump, quien ad portas de completar su primer año aún parece no moverse a sus anchas en Washington, restringido quizás por el Estado profundo, por algunos de sus ministros más experimentados y por el aparato judicial. Sin embargo, no hay certeza de que ese equilibrio se mantenga a medida que el tiempo pasa y Trump va cogiéndose confianza para implementar lo mas polémico de su agenda, ya sea comercio internacional, la alianza atlántica, organismos internacionales, refugiados, respeto al imperio de la ley, democracia y derechos humanos. Un preocupante síntoma en esa dirección es el progresivo desmantelamiento del Departamento de Estado bastión por décadas de la diplomacia americana.

Putin, el nuevo zar, parece fortalecerse con el caos que él mismo crea, patea el tablero para crear otro u otros más favorables a la madre Rusia blandiendo su formidable capacidad militar pero sufriendo de innumerables problemas internos, una economía anémica dependiente de recursos naturales, opositores encarcelados y enfrentado a unas elecciones en 2018 que aunque las gane podrían generarle dolores de cabeza. Rusia, sin haber aún terminado su tarea en Siria o Ucrania, podría estar extendiéndose mas de la cuenta, desplegando su sombra sobre diversas latitudes, subvirtiendo elecciones, socavando a la Unión Europea, apoyando separatismos y aliándose con dictadores y autócratas de izquierda o derecha, con los que comparte el desprecio por la democracia y las libertades.

Xi Jinping es en la superficie el más estadista de los tres, el que en apariencia es el mas ponderado, con su poder consolidado tras el reciente congreso del Partido Comunista. La política exterior china propende por el libre comercio en la medida en que le sea favorable, en expandir su poder en el Pacífico a costa de Estados Unidos, en acceder a recursos naturales donde sea que estén y en evitar que la península coreana explote en átomos. Una nueva alianza en ciernes entre el Japón de Shinzo Abe y la India de Narendra Modi, líderes populares, asertivos y nacionalistas, podría amargarle la fiesta a Pekín.

En el atómico dossier de Corea del Norte, pareciera que los tres grandes están actuando mancomunadamente para parar a Kim Jong-un. Otras crisis, militares, económicas o políticas podrían no contar con la misma suerte. De la nueva gran triada del poder global dependen nuestro futuro, nuestra prosperidad, nuestra supervivencia.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Marcos Peckel