Por: Yohir Akerman

La vista desde el penthouse

El 11 de octubre de este año fueron condenados por homicidio los constructores del edificio Space de Medellín tras el desplome de esa impresionante estructura. Once trabajadores de la constructora que estaban tratando de arreglar las fallas de las columnas quedaron bajo los escombros y un residente también falleció en los hechos.

Según la investigación, los constructores no tuvieron en cuenta los reglamentos antisísmicos, y se cometieron cerca de 6.000 errores e irregularidades. Increíble, pero al parecer esto ocurre más seguido de lo que se cree.

La historia de esta columna tiene que ver con los apartamentos de lujo en la capital. De los últimos pisos.  Las propiedades más codiciadas en Bogotá.

Así va.

Existen cerca de 40 edificios en las mejores zonas de la capital que cuentan con graves alteraciones y construcciones irregulares por invasión de áreas comunes.

El procedimiento de construcción está claramente definido en la normatividad vigente cuando se presenta cada proyecto. Lo primero es el trámite de aprobación ante la Curaduría Urbana con el lleno de requisitos legales y de conformidad normativa con los planos del proyecto arquitectónico, diseño estructural y planos de propiedad horizontal.

Para conseguir la aprobación de un proyecto hay que demostrar ante la Curaduría el cumplimiento de índices, alturas, aislamientos, condiciones de área, iluminación, ventilación, normas de sismorresistencia, sistema constructivo, empleo de materiales, señalización y protección de obra entre otras.

Ahora bien, en la práctica, lo que sucede con algunos proyectos es que terminan edificándose sin el rigor de la ley. Para entender mejor el caso, es importante analizarlo desde las alturas con un ejemplo en particular.  

Los planos del edificio Torre Cabrera, ubicado en la carrera 9 # 84-39, fueron aprobados el 23 de julio de 2006 por la Curaduría Urbana 3. En particular por Adriana López Moncayo. Según los documentos, estos planos fueron presentados por el arquitecto Carlos Quiñones que trabaja en la constructora Cure MDDG, como parte del equipo de diseño de esa empresa. (Ver Equipo de trabajo Cure MDDG).

La reconocida constructora es propiedad del señor Gabriel Cure, uno de los mejores en el país.

Los planos aprobados, es decir, los legales, muestran que la azotea del edificio es un área abierta de placa de concreto, donde únicamente se encuentran los cuartos de máquinas del ascensor, la caldera y las escaleras. (Ver Planos Torre Cabrera).

Según la Ley 675 de 2001 los techos o azoteas de los edificios son de carácter público y por ende no pueden ser vendidos ni comprados por particulares. Estas placas de cubierta pertenecen a todos los propietarios de los apartamentos y, sin embargo, algunos importantes personajes del país estarían viviendo en penthouses que tienen construcciones irregulares en esas áreas comunes.

Me explico.

Una toma aérea del edificio Torre Cabrera muestra una realidad de cemento muy diferente a la aprobada por la Curaduría en los planos. En la imagen se puede ver un área cubierta que hace parte de la propiedad del último piso de ese edificio que corresponde al apartamento 1101. (Ver Imagen Aérea).

En el certificado de tradición y libertad y la escritura de ese apartamento figuran como propietarios las empresas Inversiones Acero García y Construcciones e Inversiones Facadi, ambas pertenecientes a otro importante constructor llamado Fabio Acero. (Ver Escritura apartamento 1101).

Según la identificación y descripción del bien, en la parte de linderos de la escritura se hace referencia a que tienen derecho al uso de una terraza en cubierta, misma terraza que no existe en los planos aprobados por la Curaduría pero que sí es anexada a la escritura en la notaría al mejor estilo de un “mico” en el Congreso.

Pero esta no es la excepción a la regla.

Los nombres de los señores Fabio Acero y Gabriel Cure también figuran en otros edificios realizados conjuntamente por sus empresas de construcción, en donde se asocian en una fiducia para desarrollar estos proyectos de lujo. (Ver Mapa de proyectos).

En varias de esas torres se pueden ver alteraciones menores como las alturas de los apartamentos, o algunas más importantes como construcciones sobre áreas de aislamientos y antejardines, por lo que terminan apareciendo áreas de recepción y porterías en donde debería haber aislamientos laterales o posteriores.

Pero la más preocupante por las implicaciones para la estructura general del edificio y por la ausencia del cumplimiento de normas de sismorresistencia, es la construcción de estos últimos pisos en las azoteas de áreas comunes.

A estos pisos piratas, como la residencia del señor Acero, les denominan altillos los cuales pueden oscilar entre los 30 y 180 metros cuadrados adicionales, y se comunican con escaleras, también piratas, al piso inmediatamente inferior, para darle el nombre y el precio de un penthouse dúplex.

Una maravilla.  

Como dijimos anteriormente, los planos de los edificios deben ser aprobados por los curadores y, una vez terminada la obra, los inspectores de la alcaldía local, en este caso la Alcaldía Local de Chapinero, deben hacer visitas permanentes para verificar la habitabilidad de la construcción y que los planos aprobados tengan coherencia con lo construido.

En la práctica, los cambios irregulares se hacen durante la construcción y los inspectores o no se dan cuenta de las actividades de algunos constructores o, peor aún, no se quieren dar cuenta.

Un propietario de uno de estos apartamentos con altillos irregulares, que prefirió no ser mencionado, le confirmó a esta columna que, inocente de las irregularidades en la construcción, empezó a tener problemas con la infraestructura de la azotea, y cuando le exigieron a la aseguradora que respondiera por los daños, la empresa alegó que esa zona no estaba dentro de los planos aprobados, por ende no respondería de ninguna forma para arreglar los problemas.

Grave.

Sobre todo porque en caso de un temblor o un terremoto, como el ocurrido en México hace pocas semanas, podría correrse un alto riesgo que elevaría el peligro por la forma irregular de esas construcciones y los posibles errores en el proceso de elaboración. Justo como sucedió en el edificio Space.

La mayoría de los compradores de este tipo de apartamentos son víctimas de la estrategia de los constructores, aunque parece que existen algunos conscientes de lo indebido de la construcción de su penthouse dúplex, y se hacen los de la vista gorda en su propio beneficio ya que pagan administraciones menores a las establecidas, puesto que esos metros adicionales de los altillos no figuran en los planos del apartamento. 

Entre los dueños de estos exclusivos penthouses dúplex que han sido construidos de manera irregular se encuentran importantes personajes de la vida política y empresarial, al igual que han figurado en algún momento polémicos compradores como el exgobernador Álvaro Cruz y su esposa, condenados por los delitos de intento de soborno, ocultamiento y obstrucción a la justicia, entre otros. (Ver Video de edificios).

@yohirakerman

[email protected]

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Yohir Akerman

En campaña

A grosso modo

Los estudios del monarca

El busto del rey

El rey de la contratación