¿Laicidad o laicismo?

En el Editorial del 18 de julio, ‘La conquista de la laicidad’, confunden laicidad con laicismo, que es la ideología que subyace a la pretensión de que un gobernante o cualquier persona recluya sus creencias religiosas al ámbito privado porque éstas no tienen ningún papel público.

Como lector me desconcierta que la citada nota esté llena de peticiones de principio. Es decir, ¿por qué atenta contra la democracia, la pluralidad y el laicismo los gestos religiosos del Presidente? ¿Como sociedad no deberíamos celebrar que los titulares de dos ramas del poder público se sienten a conversar luego de unos encontrones que ustedes por lo demás reprochaban? ¿Tal gesto deja de ser loable porque quien lo propicia es un Obispo?

Si la forma del Gobierno de insistir en la penalización de la dosis mínima de droga es pedirle al legislativo que estudie un proyecto de ley, ¿se está violando con ello las normas democráticas? A mí me parece que todo lo contrario, pues ése es el canal establecido, el Presidente no lo está imponiendo por la fuerza a pesar de que se sabe que su pretensión ha sido derrotada varias veces.

Ahora bien, si ustedes juzgan inaceptable tal medida, u otra, deberían rebatirlo con argumentos, y no con el principio absoluto, ideológico y autoritario de que las creencias morales o religiosas no tienen por qué jugar ningún papel público en la sociedad. Qué ironía, ello sucede en un país en el que casi el 90% de la gente se reconoce como católica, y otro tanto como religiosa.

Iván Garzón Vallejo. Profesor

Universidad Católica San Pablo. Arequipa, Perú.

¿Quién regula las cirugías plásticas?

En su artículo ‘La doble moral de la Cirugía Plástica’, enviado a la sección Cartas de los lectores, el Sr. Jorge Merchán hace un análisis muy superficial y contradictorio de la  especialidad médica dedicada a la Cirugía Reconstructiva y Estética. Hace acusaciones muy graves contra los medios de comunicación y la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, generalizando en conceptos erróneos sobre la oferta y la demanda, y proponiendo a manera de solución mágica aumentar los programas de Cirugía Plástica y el número de Residentes por año.

La Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica actualmente es el único ente protector de la comunidad expuesta a lo que el Sr. denomina el “consumismo estético”, donde un mercado variado de gente no entrenada ofrece los “más sofisticados e innovadores”  tratamientos.

En Colombia las mayores complicaciones generadas por los procedimientos de “estética” son causadas por personal no idóneo.

La Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica es una institución asesora de varias entidades gubernamentales dedicadas al área de la salud y de la educación. Es la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica la que ha denunciado a los mercaderes de la belleza, a los médicos no entrenados, a los charlatanes, a los brujos que ofrecen cambios con inyecciones, cirugías sin anestesia, y adelgazamientos que terminan en los más terribles casos de morbilidad, o en la muerte.

Culpar a los medios de comunicación por hacer campañas preventivas y alertar a la sociedad sobre el mal también es un exabrupto. Por informar sobre el cáncer de seno, los periodistas no son su agente etiológico.

Héctor Alonso Linares Salazar. Médico Cirujano Plástico. Bogotá.

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