Por: Alberto Carrasquilla

Largo Plazo Plus

"Predecir es difícil" dijo el famoso físico Nils Bohr, "especialmente si se trata del futuro".

El mercado del vaticinio económico, que jamás ha sido pequeño ni modesto, acaba de ser engalanado con una de las más ambiciosas, y por ende provocativas, ofertas que se hayan visto en mucho tiempo. Se trata de un documento titulado “Los generadores globales de crecimiento”, producido por dos economistas vinculados a Citigroup, uno de ellos el economista jefe de la entidad.

En gran síntesis, los autores hacen tres predicciones de gran calado. Primero, que el PIB, en el mundo como un todo, crecerá 4.6% anual entre 2010 y 2030 y 3.8% de ahí hasta el 2050. Segundo, que seguirá ocurriendo un fuerte cambio en el centro de gravedad económica: mientras el peso combinado de  Asia y Africa dentro de la actividad económica mundial pasa de 32% a 61%, el de Europa, Norteamérica y Japón se desploma del 47% actual, a solo 20% del total en 2050. Tercero, que hay un grupo de 11 páises, los 3G, por su sigla en inglés, que crecerán, en términos per cápita, por encima del 5% en el período, lo cual significa que en los siguientes 39 años, los 3G multiplicarían por 5.7 o mas veces el  ingreso real de cada uno de sus habitantes. Entre los países 3G, valga decirlo, hay nueve asiáticos y dos africanos: ningún latinoamericano clasifica.

Las predicciones están basadas en una idea sencilla: la expansión de la frontera de lo que los seres humanos, como un todo, podemos producir avanza mucho mas lentamente de lo que un pais como Colombia puede hacer para crecer y mejorar. Los autores estiman que la frontera de posibilidades se expandirá en 1.5% anual, cifra a todas luces razonable. Ello no impide que haya países cuya tasa de crecimiento sea sustancialmente superior, porque se dedican a converger hacia la frontera.

Un estudiante mio definió la diferencia entre la expansión de lo posible globalmente y lo posible para un país pobre:  el fusilamiento. Si bien la frontera tecnológica última define a que ritmo avanzaremos globalmente, la posibilidad de mejorar el bienestar de un pais pobre como Colombia no está limitada por esa restricción. Nos podemos “fusilar”, como diría mi estudiante, las tecnologías e ideas de la frontera, del mismo modo que lo han hecho los países sujeto de “milagros” económicos desde mediados del siglo pasado.

Eso, dice el estudio de marras, es la razón por la cual China avanzaría tanto y América Latina sería cada vez mas irrelevante en las el próximas décadas: los chinos toman muy en serio la continua adopción de las mejores ideas disponibles y nosotros estamos dedicados a proteger ideas y modos de vida que hace mucho tiempo están mandados a recoger. Lo mejor que un país pobre puede hacer es hacer suyas las mejores ideas del mundo. Ello implica abrir el país a las personas, los bienes y los servicios que contienen las mejores ideas del mundo y defender la iniciativa y la inversión de su propio sector privado, cosa que hasta Cuba está procurando.

No me parece muy importante si el tiempo valida o invalida las predicciones numéricas que hace el estudio. En cualquier caso, creo que el trabajo es muy atinado en esbozar el asunto de fondo: hay una división tajante entre los países que si y los países que no harán parte de la historia económica global en el siguiente par de generaciones. Como están las cosas, nadie tiene por qué confiar en la relevancia de Colombia en el mundo del futuro. Somos un país pobre, urgido de ideas, empresarios, capital y proyectos, pero tenemos las mismas ínfulas de algunos países que, una vez fueron ricos, se dedicaron al divertido plan de “redistribuir” una riqueza que, en nuestro caso, jamás ha existido.

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