Por: Iván Cepeda Castro

Las desplazadas

EXISTEN FALLOS JUDICIALES CUYA lectura avergonzará a las generaciones futuras, pues muestran las dimensiones y el carácter de los crímenes que se cometen en nuestro país.

El Auto 092 de 2008 que acaba de proferir la Corte Constitucional es uno de ellos. Su contenido está dedicado a tomar medidas de protección de los derechos de las mujeres desplazadas y a estudiar la amplia gama de violaciones cometidas contra ellas, a través del análisis de una pequeña muestra: 600 casos.

Entre otras medidas, el Auto dispone la creación de 13 programas específicos para la atención del desplazamiento forzado desde la perspectiva de las mujeres, y la comunicación a la Fiscalía de numerosos relatos de crímenes sexuales. Para adoptar estas decisiones, la Corte identificó diez factores específicos de vulnerabilidad a los que están expuestas las mujeres en el contexto del conflicto y las incursiones armadas, entre los que figuran: el riesgo a la violencia sexual, explotación sexual o abuso sexual; el riesgo de ser explotadas o esclavizadas en las labores domésticas por parte de los actores armados; el riesgo de ser despojadas de sus tierras y su patrimonio con mayor facilidad; los riesgos derivados de la condición de discriminación y vulnerabilidad acentuada de las mujeres indígenas y afrodescendientes.

Entre esos riesgos, la Corte destacó el de la violencia sexual al constatar la gravedad y generalización de esta práctica en numerosos testimonios de las víctimas.

Dichos testimonios dan cuenta de actos de violencia sexual perpetrados contra jóvenes, niñas y adultas como parte de estrategias bélicas, como actos individuales, como parte del control territorial, del amedrentamiento de comunidades, del reclutamiento forzado, de la prostitución forzada, de la esclavización sexual por parte de jefes o comandantes, del embarazo forzado, del aborto forzado y del contagio de infecciones de transmisión sexual, de la represión contra mujeres que forman parte de organizaciones sociales, comunitarias o políticas o que se desempeñan como líderes o promotoras de derechos humanos, o contra mujeres miembros de sus familias, en tanto forma de retaliación, etc.

La Corte afirma que las informaciones que recibió incluyen dentro de estos crímenes violaciones y abusos sexuales individuales y colectivos, torturas sexuales, mutilaciones sexuales y posteriores homicidios de las víctimas, actos atroces de ferocidad y barbarie de contenido sexual, desnudez pública forzada, humillación sexual individual y colectiva, sometimiento a violencia sexual como medio para obtener información, o amenazas de violencia sexual, así como el sometimiento de las víctimas a prácticas crueles, inhumanas y degradantes tales como bailes, desfiles, entretenimientos y actos de sevicia cometidos públicamente contra sus cuerpos o cadáveres.

En el Auto 092 se identificaron además 18 aspectos del desplazamiento que impactan de manera específica a las mujeres, entre los que se cuentan patrones de violencia y discriminación de género que se desprenden de la violencia intrafamiliar, del desconocimiento de su derecho a la salud especialmente de sus derechos sexuales y reproductivos a todo nivel, la asunción del rol de jefatura de hogar femenina sin las condiciones de subsistencia material mínimas, obstáculos agravados en el acceso al sistema educativo; obstáculos agravados en la inserción al sistema económico y en el acceso a oportunidades laborales y productivas.

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