Por: Aura Lucía Mera

Las patadas del PIN

SI FUERAN NO MÁS PATADAS DE ahogado, al fin de cuentas qué importa.

Un partido político cuestionado que se hunde entre sus propios miasmas. Pero en este caso las patadas pueden afectar de forma irreversible y traumática el destino del Valle del Cauca o, mejor dicho, lo que queda de él.

Me explico: Abadía, el ex gobernador, en buena hora destituido, conjuntamente con sus alfiles, peones y sacamicas están desesperados, moviendo todos los hilos del entresijo político para que declaren nulo el nombramiento del actual gobernador Francisco Lourido y puedan quedarse en el poder antes de que se destapen todas las ollas podridas que tiene este departamento envuelto en la corrupción más grande de su historia.

Se dice en los mentideros, no tan mentideros, que tiene contra las tablas, léase el Partido PIN, al ministro de gobierno Vargas Lleras para que mueva las fichas rápidamente y declare a Lourido inhabilitado, lo saque, convoque a elecciones y, mientras tanto, nombrar un títere de este movimiento, no solamente cuestionado, sino de conocimiento nacional, de dudosa procedencia y peor reputación.

Lo tienen contra las cuerdas, se dice, porque gracias al PIN Vargas Lleras aumentó de forma sorprendente su votación en la primera vuelta presidencial. Y ahora le están cobrando cuentas, y ellos están acostumbrados a cobrar duro. Esto no es de extrañarse del PIN. Lo que sí deja muy mal sabor de boca es la actitud del ministro Vargas Lleras en el asunto. Quiere quedar bien con Dios y con el diablo. No quiere perder el apoyo del PIN, así esto contradiga sus enunciados de campaña, por lo demás magníficos y convincentes. Se puede decir que la suya fue la más seria en proyectos y planteamientos. Doloroso para los vallecaucanos que queremos ver nuestro departamento salir adelante, que sea el propio ministro de gobierno el que alcahuetee, por lo menos en apariencias, los deseos desesperados del PIN. Y, por ende, los del ex gobernador Abadía.

Sobra decir que al gobernador Francisco Lourido lo apoyan todos los estamentos serios del Valle del Cauca. Cada día destapa nuevas ollas, cada una más podrida que la otra. CVC, Hospital Departamental, Hospital Psiquiátrico, vigencias futuras, nóminas paralelas, contratos mal hechos, pagos de prebendas, caos administrativo, etc. Y esto tiene al borde de un ataque de nervios a los señores del PIN, a Abadía y a todos sus peones. Se quedarán sin la soga y sin la ternera. Se verán desenmascarados, por fin. Por ende, harán todo lo que esté a su alcance para impedirlo.

Ojalá el señor presidente Santos siga firme y avale el nombramiento de Francisco Lourido. De lo contrario, sería darle una bofetada mortal al Valle del Cauca, que ya no puede seguir rodando cuesta abajo. Y al ministro Vargas Lleras, ojalá que sean habladurías simples éstas que he expuesto en mi columna y siga mostrándose tan vertical e insobornable como lo planteó cuando aspiraba a la Presidencia de la República. Los vallecaucanos esperamos esto y, por ende, le deseamos toda suerte en su gestión. Dios y la patria se lo sabrán agradecer. El Valle está en momento decisivo de su historia. No se deje manosear señor Ministro. Que el PIN le quite el apoyo es un honor para usted.

 

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