Por: Hernán Peláez Restrepo

Le cuesta

Cómo le cuesta a Millonarios concretar opciones de gol. Antes del minuto 84 y el gol de Ayron del Valle, estaba recordando cómo sufría hace años un técnico uruguayo que estuvo en el Tolima, el Chema Rodríguez. En su desespero por la falta de gol, llamó al utilero y dio orden de quemar los guayos de los delanteros. Él estaba convencido de alguna razón extraña que rondaba la ineficacia de sus goleadores.

Millonarios lucha, comete errores en defensa, pero siempre quiere ir a buscar el partido. Eso solo se consigue con delanteros-goleadores. Le cuesta muchísimo ganar con amplitud y solvencia y apenas consigue un gol que alcanza por ahora para llegar a 19 puntos en la tabla y con mucho camino por recorrer e ingresar a las finales.

Pero si Millos tiene esa limitación, palpable por lo demás, qué decir del Deportivo Pasto. En el cierre mismo del juego, Pichú Núñez desperdició una oportunidad clara de gol y antes por lo menos dos más se desaprovecharon.

Comprendo el sufrimiento de los hinchas azules, quienes vienen acostumbrándose a la zozobra, a sentir el riesgo de perder el partido, porque del medio hacia adelante no se aprecian sociedades entre volantes y el delantero solitario. Alguien podrá hacer una observación respecto a Maxi Núñez, supuestamente un jugador por un costado, capaz, porque tiene velocidad, de penetrar y servir un centro. En este partido tuvo un remate en distancia y pare de contar.

Hay una respuesta para el flojísimo rendimiento de los atacantes, incluyendo a Aponzá, quien se hartó de hacer goles en el Perú, no acá. Existen en el momento dos espejos en nuestro fútbol: Júnior y Nacional. Con mucho billete, Júnior trajo a Chará y a Teo. Costaron una millonada, aunque ya están amortizando la inversión. Hacen goles. Nacional con Dayro, otro de alto costo, amén del exuberante plantel que tiene. Y aunque se discute su estilo de juego, ahí va.

Sé que es mérito de Santa Fe, con limitación de plantel, al igual que Equidad, dar pelea con planteles carentes de goleadores de peso, con perdón de Morelo y Carmelo. Todo esto para insinuar, y creo que es sentimiento de los hinchas de Millos, que hay que hacer inversión grande en delanteros hechos y derechos. Mientras eso no ocurra, le seguirá costando mucho al equipo ganar. Ojalá el uno a cero sobre Pasto dé un empujón para lo que resta del torneo. Y por ahora no parece necesario llegar al extremo de quemar los guayos de los goleadores.

 

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