Por: Tatiana Acevedo Guerrero

Lecciones desde Muzo

MUCHO SE HABLA, POR ESTOS DÍAS, de minería.

De multiplicación anárquica de títulos mineros, de actores armados que controlan la minería ilegal de grandes dragas, de altos funcionarios convertidos en ejecutivos, igual de altos, de mineras canadienses, y de mandos medios que bailan en carnavales con ejecutivos (otra vez altos) de mineras brasileñas.

En este contexto de desorden, sobornos y boom minero, vale la pena buscar lecciones en el pasado, pensando en otros desórdenes desatados por el auge de minerales. Puede recordarse, por ejemplo, cómo a lo largo del siglo XX, el Estado colombiano fracasó sistemáticamente en su esfuerzo por explotar directamente las minas de esmeraldas del occidente boyacense, primero a través del Banco de la República y luego a través de Ecominas.

Los bajos salarios de los funcionarios y la poca inversión en la región hicieron que las dos entidades fueran fácilmente penetradas por quien dispusiese de fondos, lo que generó una disputa directa por permisos y territorios. Luego de cuatro décadas, tres “guerras verdes”, miles de muertos y varias negociaciones, se firmó la paz y el Estado delegó la explotación a empresas privadas cuyo gran accionista es Víctor Carranza.

Se institucionalizó entonces una paz verde y tensa. Los esmeralderos en cabeza de Carranza controlan el territorio y, hay quienes afirman, la justicia. Mantienen un orden en que narcotraficantes, guerrillas, guaqueros y todos los posibles contendientes son mantenidos al margen. El Estado, a cambio de delegar algunas de sus funciones al poder regional, se asegura de que la región mantenga un bajo índice de homicidios y cobra ciertos impuestos.

La consigna parece ser más paz y menos Estado. Sin embargo, teniendo en cuenta que Carranza tiene ya 76 años y que ha sido víctima reciente de cinematográficos ataques con rockets, cabe preguntar qué sucederá con la región una vez que no esté allí para velar por la costosa paz verde.

En últimas, son más angustias que lecciones las que nos deja este capítulo minero de la historia nacional.

 

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