#LeyLleras —cuestión de nombre y significado—

Ayer en el foro informativo del Senado sobre la conocida como “LeyLleras” insistieron en matar el fantasma y hablar de “ley de derecho de autor”, ¿podrán? Parece difícil pues evidentemente no es la reforma al derecho de autor y por que la expresión criticada ya adquirió significado propio.

El Gobierno nos ha dicho que el descontento que la gente ha mostrado frente al proyecto es realmente un descontento con normas generales de derecho de autor y no con el tema que regula este proyecto, que se limita a algo técnico y para intermediarios, ¿cambiaron de opinión?, o será que ¿si la rebautizan, también abordarán toda la reforma?

Llama la atención la controversia creada con la expresión “LeyLleras”. Especulan sobre las razones y se insiste en que es incorrecta (no es una ley, debería ser Vargas, etc.), cuando no es más que una muestra de una cultura viva en internet, que crea colectivamente, que “muestra que si sueltas algo en internet incompleto, la gente lo completa”, dijo Pablo Arrieta, y es que el término ya tiene significado propio.

En Twitter sólo caben 140 caracteres, escribir “Proyecto de ley sobre infracciones al derecho de autor” no dejaría espacio a nada más. Las “etiquetas” (expresiones precedidas de #) marcan contexto y cumplen la función de dar significado a expresiones para su uso corriente, son como apodos. #LeyLleras es la etiqueta que sigue la lógica de las que han identificado leyes sobre ese tema en España o Argetina, por ejemplo, textos que fueron bautizados para internet con el apellido más sonoro del ministro promotor.

Alguien que navega internet sabe que cuando posiciona una etiqueta no necesita dar más claves, se convierte en referente necesario. Por eso pretender acabar con “#LeyLleras” puede ser tan inútil como lo es deshacerse de un apodo o como puede ser intentar imponer “#derechodeautor”, que sugiere un contexto muy diferente. De hecho no usar #LeyLleras deja los argumentos huérfanos, fuera del diálogo, nadie los oye porque nadie los busca y se pierden en el mar. Quizás una mejor estrategia es asumirlo orgullosamente y construir una ley que haga honor al abuelo del ministro.

Etiquetas: #Leylleras, cultura digital,derecho de autor.*[email protected]

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