Por: Hernando Roa Suárez
Construir democracia

Liderazgos políticos (VII): Adolfo Hitler (1889-1945)

Nadie, fuera de los miembros de la nación, podrá ser ciudadano del Estado. Nadie, fuera de aquellos por cuyas venas circule la sangre alemana, sea cual fuere su credo religioso podrá ser miembro de la nación. Por consiguiente, ningún judío será miembro de la nación.
(A. H. 1920)

Evolución inicial. Nace en Branau, Austria. Fue su padre Alois, un modesto funcionario de Aduanas, y su madre Clara Pölz. A los once años, desea convertirse en artista y a los 16, abandona los estudios de bachillerato. Al trasladarse a Viena el año siguiente y ser rechazado en la Academia de Bellas Artes, se ocupa de lecturas múltiples y asistemáticas en literatura, música, arte, etnología, política e historia. Algunos han interpretado esa “vocación por el arte” como un camino para escaparse a las actitudes obedientes y disciplinadas. Su época de juventud, se caracterizó por haber sido de privaciones y limitaciones múltiples. Sin embargo, durante su existencia actuará imbuido por las prácticas sociales propias del pequeño burgués alemán de su tiempo.

Hacia 1913, en busca de un nuevo destino, se marcha hacia Munich y se afirma que tiene claridad respecto a que “los buenos son los alemanes y los militares y los malos los judíos, los marxistas y los políticos”.

Al estallar el conflicto mundial de 1914, ingresa al ejército alemán en el mes de agosto. Por su consagración y diligencia, fue ascendido a Cabo de Infantería, habiendo sido condecorado, inusualmente, con la Gran Cruz de Hierro de primera clase. Terminado el conflicto, permanece en Munich trabajando para el ejército como oficial de instrucción. Para esta época, se perfila el enfrentamiento entre los valores y principios socialdemócratas, encarnados en la República de Weimar, y los enfoques nacionalistas, militaristas y derechistas, que aspiran a la restauración de la monarquía.

Militancia política. En septiembre de 1919, aún en Munich, Hitler ingresa al pequeño Partido Obrero Alemán que había sido fundado por Anton Drexler. Esta coyuntura le va a permitir descubrir sus dotes de orador político nato. En 1921 se registra un primer enfrentamiento entre los comunistas y las milicias nazis que habían recibido apoyo y entrenamiento del mayor del ejército Roehm. Para este tiempo, los dirigentes del partido (Göering, Hess y Rosemberg ...) recibían ayuda de sectores nacionalistas y de la pequeña y mediana burguesía que evidentemente fortalecieron el crecimiento del partido. Sus cuadros representan sectores nuevos -tradicionalmente desarraigados- en relación con las monarquías absolutas y los regímenes liberales que habían ejercido el poder anteriormente.

A raíz del fallido golpe de Baviera, dado en noviembre de 1923, Hitler es reducido a prisión durante un año, tiempo dentro del cual escribe Mi Lucha.

El surgimiento del nacional-socialismo. La comprensión del proceso de ascenso del Nacional Socialismo al poder, implica entender un conjunto de situaciones políticas, militares, económicas, sociales y culturales por las que atraviesa Europa en general y Alemania en particular. Dentro de ellas podemos destacar:

i) Los impactos provocados por la crisis económica del 29. ii) El debilitamiento de los valores libertarios y democráticos. iii) El surgimiento del sentimiento nacionalista fanático. iv) El impacto para Alemania de la firma del Tratado de Versalles. v) El aparecimiento de nuevas fracciones sociales dispuestas a ser oídas, a luchar y a gobernar.

Al analizar el proceso electoral de 1930, se presenta un gran crecimiento del nazismo. En efecto, el partido obtiene el segundo puesto en el Parlamento, habiendo evolucionado de doce a ciento siete escaños. Complementariamente, Roehm en su calidad de jefe de las milicias S.A., posee cien mil militantes hábilmente adiestrados que respaldan al Partido y de otro lado, reciben el apoyo económico de los propietarios de las minas de carbón, de las fábricas de acero, de las compañías de seguros, del Banco Alemán y de otras personalidades.

El camino al poder. En su camino hacia el poder, Hitler logró representar especialmente espectros de las clases medias y sectores de la pequeña burguesía. En el proceso electoral de 1932, el Nacional Socialismo posee el 37% de los votos y en enero de 1933, tras la imposibilidad de von Schleicher para conciliar los intereses políticos de las izquierdas y las derechas, Hindenburg designa a Hitler, Canciller.

En el próximo año, se desarrollaron importantes luchas y contradicciones en el interior del nazismo que facilitarán la consolidación del poder hitleriano. El dos de agosto, a raíz de la muerte de Hindenburg, Hitler asume la Presidencia y la Jefatura de las Fuerzas Armadas. Mediante referéndum, el 90% de los votantes ratificaron ese mismo mes, la calidad de Führer y Canciller del Reich de que estaba investido. A partir de ese momento, se va a presentar una ruptura importante en el proceso de conducción de las relaciones políticas nacionales e internacionales alemanas, que desembocarán en la iniciación de la segunda guerra mundial.

Fundamentos del proyecto nacional-socialista. Con el poder centralizado, Hitler reorganiza el ejército; fortalece la industria; realiza importantes obras públicas y ataca el desempleo. Asimismo, la totalidad del proceso educativo es puesta bajo el control del partido y del gobierno. Consolidado en el poder, se prepara para ejercer la hegemonía continental.

Inicia sus anexiones y realiza pactos con Italia y Japón. Básico para los desenlaces ulteriores, fue el proceso de aunchluss (anexión) de Austria a Alemania (1938); las refriegas y ocupación de los sudetes de Checoslovaquia, las ocupaciones de Bohemia, Moravia y Memel (Kláipeda) y la ocupación a los checos, en la primavera de 1939. Con la invasión a Polonia el primero de septiembre de ese año, nos acercamos al inicio de la segunda guerra mundial.

En mayo de 1940, invade a Francia y amenaza someter a Inglaterra, sin éxito. Emprende acciones en el Norte de África; también en los Balcanes, y pretende atacar a la URSS, en el verano de 1941. Allí, comete un error grave de estrategia que marcará el inicio de su derrota por parte de los Aliados, culminando con su suicidio, el 30 de abril de 1945[1].

Algunas lecciones de la caída del régimen. Una vez más, el poder unipersonal; el fanatismo; el racismo; el militarismo; la vocación imperialista y la carencia de una perspectiva democrática, daban una gran lección a los futuros gobernantes del mundo. La juventud, debía aprender dolorosamente lo que había implicado el no haber sabido organizarse para defender exitosamente las libertades políticas y los proyectos democráticos humanistas.

Como ha sido anotado, “la Alemania hitleriana es un ejemplo impresionante y dramático de como todo un pueblo fue sometido a ese narcisismo que llama Heinz Cohut, el gran psicoanalista, el “Self grandioso”, la idea de que por el hecho de pertenecer a una determinada comunidad racial se era superior y que por lo tanto todos los demás grupos raciales y étnicos podrían ser objeto de la expropiación y del asesinato, como sucedió en primer lugar con los judíos, pero también luego con los rusos, los eslavos y con todos los pueblos que sojuzgaron los ejércitos nazis[2].

Hitler y Mussolini: análisis comparado. A manera de síntesis, en torno a Mussolini y Hitler, me permito anotar: Son dos líderes políticos dotados de un gran carisma como conductores de masas. Ambos poseedores de positiva capacidad de convicción; arribistas; no universitarios. Oradores brillantes y efectistas, que se rodearon de una camarilla de incondicionales, buscadores de poder, prebendas y riquezas, que condujeron a las mayorías de sus poblaciones a procesos de degradación, fanatismo, empobrecimiento y muerte.

Estando en presencia de una profunda crisis del ejercicio de la libertad; por miedo a su práctica [3] y a la carencia de líderes demócratas; recibiendo impactos generados por la primera guerra mundial y la crisis del 29, las juventudes italiana y alemana, padecieron el sometimiento de su voluntad e ideales a favor del Duce y del Führer. Sus regímenes, en mi sentir, son alternativas excepcionales que se presentan para responder -en parte- al peligro de la expansión socialista en Europa.

Vistos en perspectiva, ¿qué significan para mí estos personajes? Dictadores; buscadores sagaces de poder; psicopatologizados y enfermos que terminan trágicamente su existencia. El italiano, fusilado y colgado por su pueblo en compañía de su amante; y el alemán, suicidado con veneno en unión de Eva Brown, su compañera.

¿Qué enseñanzas podría extraer de sus regímenes y gobiernos? Anotemos algunas. Según mi percepción, la existencia del fascismo y del nacional-socialismo son lecciones arduamente padecidas por los pueblos italiano y alemán que nos indican, entre otras cosas, los peligros, inconsistencias y el destino de los regímenes irracionales conducidos por líderes totalitarios y dogmáticos. El fascismo y el nacional-socialismo, así como sus variantes, articuladas posteriormente en el siglo XX, son la representación y práctica de gobiernos injustos, tiránicos, inhumanos y fanáticos.

Referencias

[1] Muy útil, para acercarse a conocer el final del Führer, es analizar la premiada película: La caída.

[2] Jaramillo Rubén. Argumentos No.28-29. Crear arte. Bogotá, 1992. pp. 93-94

[3] Véanse los serios aportes de Erich Fromm en su libro: “El miedo a la libertad”.

Bibliografía básica

BAUMONT, Maurice (1955). The Third Reich. Praeger. New York. BEOVUR, Antony (2012). La segunda Guerra Mundial. Pasado y Presente. Barcelona. CHEVALLIER, Jean Jacques (1974). Los grandes textos políticos. Aguilar. Madrid. EBENSTEIN, William (1974). Enciclopedia de las ciencias sociales. Tomo 7. Aguilar. Madrid. EBENSTEIN, William (1943). The Nazi State. Farrar. New York. EVANS, Richard (2017). El tercer Reich en Guerra. Peninsula. Bogotá. ____________, (2017). La llegada del Tercer Reich. Península. Bogotá. FROMM, Eric (1962). El Miedo a la Libertad. Piados. Buenos Aires. HITLER, Adolfo (1939). Mi lucha. Ediciones modernas. Bogotá. NEWMAN, Franz (1983). Pensamiento y acción del nacionalsocialismo. F.C.E. México, D.F. PICKER, Henry (1965). Hitler: Anatomía de un dictador. Grijalbo. México. POULANTZAS, Nicos (1975). Fascismo y Dictadura. Siglo XXI. México D.F. RAMOS-OLIVEIRA, Antonio (1973). Historia social y política de Alemania. 2 Vols. FCE: México.D.F. SHIRER, William (1960). The Rise and Fall of the Third Reich. Simon and Shuster. New York. SOLIS, Luis (1980). Forjadores del mundo contemporáneo. Tomo 7. Planeta. Barcelona. WACHSMAN, Nikolaus (2015). KL. Crítica. Barcelona.

 

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