¿Cómo hacer para que el mandato anticorrupción no quede en el aire?

hace 2 horas
Por: Saúl Franco

Llegar a los 100 años

Uno de los logros de la humanidad ha sido la prolongación de los años de vida. Vivir más ha sido siempre un deseo humano y un desafío de las distintas culturas. Y no sólo vivir más sino también mejor, en términos de condiciones y calidad de vida. Llegar a los 100 años es como escalar el pico más alto de la longevidad posible, tiene gran significado emocional y conlleva cierto reconocimiento social.

Se ha requerido un largo proceso de adaptación de la especie humana y de generación de condiciones favorables a la vida de las personas, para poder incrementar la Esperanza de Vida al Nacer -EVN-, uno de los indicadores más reconocidos de desarrollo y calidad de vida. Se estima que las momias egipcias corresponden a personas cuya EVN estaba entre los 25 y los 30 años.  A finales del siglo XVIII la EVN apenas llegaba a los 35 años. Pero con los grandes cambios socioeconómicos y sanitarios posteriores, la EVN empezó a mejorar de manera sostenida. Hoy está en 78 años para los países desarrollados y en 68 para los demás países, según un estudio del Fondo de Población de las Naciones Unidas -UNFPA-. En Colombia es de 75 años, 77 para las mujeres y 71 para los hombres.

En cuanto al número de personas centenarias, su incremento ha sido más notable y su composición predominantemente femenina. Según el mismo estudio del UNFPA, para 2011 había en el mundo 316.600 personas con 100 o más años de edad, es decir: un 0,005% de la población mundial. Para 2050 se estima que habrá 3,2 millones de personas centenarias.

Con base en el estudio “Misión Colombia envejece” puede estimarse que hoy tenemos en Colombia aproximadamente 1.570 personas centenarias, de las cuales el 85% son mujeres. Para 2030 se estima que habrá en el país un poco más de 6.000 personas centenarias. Pero el trabajo hace una advertencia preocupante: los viejos colombianos son los más pobres entre los países latinoamericanos incluidos en el estudio. Mientras en 2015 el 20% de la población colombiana estaba en la pobreza, en los mayores de 65 años tal porcentaje llegaba al 44%. Se sabe, además, que sólo la cuarta parte de los mayores de 60 años reciben alguna pensión en Colombia y, de quienes la tienen, el 75% sólo recibe entre uno y dos salarios mínimos.

Son muy variadas las condiciones de vida y salud de las personas mayores y, en particular, centenarias. Hay unas universales e inevitables, como la progresiva disminución y pérdida de autonomía, movilidad y conciencia. Si bien el 70% de las personas mayores son independientes funcionalmente, casi la mitad de los mayores de 60 años padece alguna forma de discapacidad, y 35,6 millones de este grupo poblacional tiene demencia senil. Pero hay otras condiciones que dependen de la valoración socio-cultural en que se tiene a los ancianos y de los sistemas de salud y seguridad social. Y ahí se generan inequidades insostenibles en términos de pobreza, recursos, cuidados y soledad.

El próximo sábado, mi Madre llegará en Medellín a sus 100 años. Ingresará entonces al exclusivo grupo del 0,005% de los actuales habitantes del mundo y de las 1.341 colombianas vivas que han logrado coronar semejante cima. Lo hace en una envidiable situación de cuidados, tranquilidad y afectos, que es justo lo que su condición requiere. Y regalándonos sin pausa ni medida una bondad contagiosa y un clima sereno y apacible, que contrasta mucho con las turbulencias que vivimos a diario. Es un privilegio inmerecido, que disfrutamos y disfrutaremos unidos y agradecidos con ella y con la vida, sus diez hijos, siete nietos, siete bisnietos/as y todo el entorno familiar y de amigos.

Comparto esta felicidad, invitando a valorar y disfrutar el tesoro inestimable de la vejez propia o ajena. A seguir trabajando por sistemas de seguridad social y salud justos, incluyentes y amigables con los ancianos/as. Y a hacerles cada día menos dura la soledad, más llevaderas las limitaciones, y más aprovechable para todos la inmensa sabiduría de su humanidad centenaria. 

* Médico social.

 

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