Por: Iván Mejía Álvarez

Lo bueno, lo malo y lo feo

Los que ganaron en la jornada inicial de la Copa Mustang II cayeron en la segunda fecha. El triunfalismo desbordado de algunos está hoy convertido en pesimismo.

Ni lo uno ni lo otro, ni son campeones desde la primera jornada ni están eliminados en la segunda. Todavía quedan 16 partidos y muchas cosas para ajustar, perfeccionar, mucho trabajo por delante, victorias y sinsabores. Es la ley del fútbol.

Lo bueno: Tres golazos, auténticos goles de Copa Mundo, se vieron durante el fin de semana. El promocionado y  buen jugador Giovanni Moreno destrabó un partido muy complicado para el Nacional con un latigazo de cuarenta metros en el arco del Once Caldas. Pinturita de gol. El volante William Zapata también se animó y desde una distancia similar pegó un derechazo a todo el ángulo para conseguir el segundo tanto del Cúcuta ante Envigado. Qué golazo. Y como en cuestión de gustos no hay disputas, el que mereció los máximos elogios fue el de Johny Acosta, del Pereira, ante Medellín, de zurda la clavó en un ángulo. ¡Uf!, que gol tan espectacular.

Lección: el balón Golty es buenísimo, rápido, a la altura de los promocionados Nike o Adidas, y los que saben darle al balón deben aprovechar su rapidez para pegarle, para ensayar.

Lo malo: sí, la táctica es muy importante, la presión es fundamental, los movimientos defensivos mecanizados hacen parte del fútbol, pero no se  pueden olvidar de la pelota. El promocionado Santa Fe no supo qué hacer con la bola, no tuvo fútbol colectivo, no atacó bien, desconectado y sin ideas. Mucho pressing, poco fútbol. Millos también apretó desde arriba, todo lo que quiera, pero sus movimientos defensivos fueron malísimos. Su regreso a posición defensiva, un desastre y con la pelota mucho taquito y mucha bobadita, muy poco talento. No ganarle a ese paupérrimo Cali es preocupante.

Pregunta: ¿pagar US$600 mil por Iván Hurtado, a los 34 años de edad, no es una muestra más del despilfarro y la falta de visión directiva de Millonarios? La ecuación es sencilla; lento más lento (Hurtado con Mera), un desastre.

Lo feo: Los delincuentes vestidos de hinchas de fútbol, intolerantes y con mentalidad de asesinos, patoteros, gavilleros, cobraron una nueva vida.

Petición: es hora de prohibir el desplazamiento por tierra de esta escoria humana y tomar medidas serias. ¿Hasta cuando el Gobierno se hará el tonto con este delicado tema? Los barras bravas deben tener por parte del Ejército y la Policía un trato similar al de los paracos y los farcos.

 

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