En vivo: La justicia transicional a dos años del Acuerdo con las Farc

hace 2 horas
Por: Iván Mejía Álvarez

Lo que hay

No falta quien pretenda que el fútbol colombiano juegue como España, Alemania o Italia.

Estos últimos días se han escuchado conceptos de quienes consideran como muy pobre la final del campeonato y así, sin inmutarse ni ponerse colorados, entran a comparar el nivel del Pasto y Santa Fe con el Barcelona o el Real Madrid.

Es cierto que en Colombia se han vivido mejores épocas y se han tenido mejores equipos que los actuales. Era un fútbol ficticio, lleno de cracks extranjeros que llegaron en su momento por el éxodo de El Dorado o por la irrupción de los narcodólares, cuando al fútbol nacional llegaron muy buenos jugadores y Colombia era protagonista internacional a nivel de clubes.

La final del campeonato es justa, corresponde a quienes hicieron lo que tenían que hacer, a un Pasto que a pesar de entrar ‘chilinguiando’ logró derrocar al Tolima, gran favorito y máximo reclasificado del año, en la doble confrontación. Y Santa Fe está ahí porque es el segundo durante el semestre, ganó su grupo con holgura y ha cumplido exitosamente sus propósitos.

Permítaseme respetuosamente discrepar de quienes consideran que el partido en Pasto fue malo. Por el contrario, fue duro, intenso, jugado con ardentía y, por buenos pasajes, con buen fútbol. Cuando Santa se encomendó a Centurión y Bedoya, pegando, golpeando, trabando y forcejeando, se vio desdibujado y errático y por eso terminó recibiendo un gol, precisamente por falta del paraguayo, demasiado limitado y torpe. Cuando los rojos decidieron jugar al estilo Ómar Pérez, llegaron al arco rival, jugaron bien a la pelota y encontraron el empate. En el segundo tiempo, Pasto tuvo más el balón, intentó tratarlo con respeto y generando fútbol, y Santa Fe defendió con éxito su punto, que será valioso en la medida que logre ganar en Bogotá.

Dicen que los torneos cortos permiten que ganen los “equipos chicos” y que eso no es bueno para el fútbol. También respetuosamente discrepo. Es bueno saber que todos tienen oportunidad y que Pasto, Tolima, Once Caldas, entre otros, pueden ganar. Significativo y bastante deportivo. Lo otro es afianzar más la idea de que el torneo esta diseñado sólo para que ganen los llamados “grandes”, muchos de ellos venidos a menos por malas gestiones administrativas y pésimas tareas deportivas. Algunos ni conocieron las épocas en que un equipo se disparaba, sacaba muchos puntos de ventaja y el torneo era largo y malo. Hoy, al menos, es competitivo y emocionante hasta el último día.

Al final de cuentas éste es el fútbol que se tiene, que no es diferente al de la selección, ausente en tres mundiales consecutivos, y es lo que hay. Lo otro es soñar: sale gratis, pero es irreal... 

 

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