Por: Hernán Peláez Restrepo

Lo que vi

Después de ver los cinco juegos de la eliminatoria, estas son mis conclusiones: la mejor selección es Argentina, por la fluidez en el juego ofensivo y por la enorme trascendencia que tiene Messi.

Marcó cuatro goles, lo que resultó poco, vista la forma como se arrimaron donde Vega, el arquero venezolano. Los argentinos tienen gol, orden y por sobre todo demuestran una vez más el peso de los valores individuales.

Me gustó el espíritu combativo de Uruguay, con un zaguero central como Diego Lugano, quien no solamente empuja, hace gol, sino que recuerda los grandes caudillos de la escuela oriental. Pero hay un delantero que sabe y hace jugar a sus compañeros: Luis Suárez, quien no luce mucho, porque se va hacia la derecha, aunque siempre está pendiente de Diego Forlán.

Los chilenos, sin sobresaltos, le ganaron a Perú que sólo apareció cuando el balón llegó a los pies de Nolberto Solano, mientras Fano, el del Caldas, en solitario intentó a más no poder.

Brasil tiene un arquero como hace años no tenía, porque cuando ganó sus títulos mundiales, el puesto poco preocupaba, porque era tal la cantidad y calidad de jugadores, que nadie se fijaba en el asunto. Hoy, Julio César, como lo hace en el Inter, es figura. Gracias a él, Brasil no perdió y por varios goles. En ese aspecto, Ecuador exhibió sentido ofensivo, empezando por lo individualista que resulta Guerrón, con apoyo de Valencia y Méndez y por sobre todo, la movilidad y atrevimiento de Cristian Benítez.

La Colombia del primer tiempo ante Bolivia y que debería ser la misma para iniciar contra Venezuela hoy, estuvo clara en el juego, con Darwin Quintero y sus momentos intermitentes, aprovechando el apoyo de Vargas y Macnelly, quien de paso realizó en un alto gesto técnico, el más bonito de los goles de la fecha.

Lo que resulta incomprensible es la caída en la complementaria del grupo. Parecía el equipo brasileño, de esos que se acobardan con el asunto de la altitud de Bogotá. Si el cansancio era real y de allí el descontrol, el de no llegar a tiempo a la zona del balón, está equivocado el plan de preparación físico-atlética. No soy médico ni mucho menos, aunque el sentido común y de eso se trata, indica la necesidad de trabajar en zonas próximas a la sede para conocer el campo, sus dimensiones. De los 90 minutos, la selección estuvo lúcida  45. Si la teoría es cierta, en Puerto Ordaz el grupo debe funcionar mejor.

Y, por supuesto, Lara debe advertir a los jugadores que no caigan en la trampa de las estrambóticas celebraciones, que cuestan no solamente una tarjeta amarilla innecesaria, porque las hay necesarias y perdimos la presencia de Wason Rentería por folclórico.

La Colombia del primer tiempo debe traer los puntos, para seguir en la pelea por la zona intermedia de la tabla o dicho más claro, por el cupo de repechaje.

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2009-03-30T21:26:00-05:00

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