Por: Hernán Peláez Restrepo

Lo que vi...

De todo lo que vi quiero rescatar a unos cuantos jugadores que atraviesan buen momento y de paso quizá le sirvan como ayuda al técnico Hernán Darío Gómez para inmediatas convocatorias.

Jonathan Álvarez, quien de a poco se está convirtiendo en un buen generador de juego para el Cali. Como zurdo que es, prefiere trabajar por la derecha o, como aseguran los entendidos, con el perfil cambiado. De paso es dueño de un excelente remate en distancia y con el golazo ante el Júnior, ya completa dos de idéntica manera.

Carlos Bacca, el goleador de Júnior, con el golazo que le marcó a Castillo del Cali continúa albergando la esperanza de una pronta transferencia y aprovechar la presencia de observadores del Chievo Verona de Italia.

En el caso del Júnior, por encima de su empate, quedó abierta la discusión sobre las medidas disciplinarias. Para algunos hinchas junioristas, la sanción para Román Torres, el mismo Bacca y Hayder Palacio quedó en suspenso. Es probable que el técnico Umaña no le haya encontrado gravedad y solo él, en petición que eleve a sus directivos, puede pedir la amonestación. Por supuesto que muchos recordamos que Paulo César Arango fue sancionado por faltas a la disciplina del grupo. Sea como fuere, me parece que Umaña procedió como los técnicos de las décadas del 50 y 70, hacerse el de la vista gorda.

Dorlan Pabón posee un remate potente, fuerte y sabe correr riesgos, porque algunos de sus compañeros le podrán reclamar que estaban con mejor opción de remate, pero él prefiere resolver como lo hizo varias veces delante del Cúcuta. Este jugador ya desde su presencia en el Envigado mostraba condiciones para no ser propiamente un volante para armar, sino para definir y se tiene confianza para ello.

En ese mismo juego donde vi a Pabón, observé la experiencia que ganó el arquero Leandro Castellanos. Venía de una lesión, reapareció haciendo uso de estupendos reflejos, hasta que abandonó el juego con un 0-0 cerrado. Mala fortuna tuvo su reemplazante Bolaños, porque sufrió el gol de la derrota.

Y no podía dejar por fuera a Mario González, un jugador de Santa Fe, de la casa, que hizo pasantía por Bucaramanga y regresó para no solamente ser titular sino jugador determinante en la campaña de buenos resultado de los cardenales. Hablo de resultados, porque el equipo como tal está debiendo exámenes de juego armónico, vistoso. El entusiasmo y la entrega sirven y prueba de ello es la tabla de calificaciones.

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