Por: Don Popo

Los amores Petro

Lo vimos bajarse del balcón para postrarse a sus pies.

Lo vimos salir en su compañía ante todos los medios de comunicación, sin vergüenza, declarándose honrado por que la noticia del fallo que suspendía su destitución le llegó cuando estaban juntos.

Algunos de sus asesores me han dicho que temen por la imagen del alcalde, pues ya se rumora y se cuestiona por los pasillos que él invierta tanto tiempo y energía en compañía de esos “ñeros mariguaneros”: “No puede ser bueno para su imagen; eso puede ser usado en su contra y deslegitimar las acciones de la movilización”.

Pero a pesar de las críticas, Petro ha confirmado su amor, su lealtad y su compromiso con el movimiento hip-hop de Bogotá, visibilizándolo en sus discursos, reivindicándolo como un actor sociopolítico legítimo. Dando continuidad a sus compromisos nupciales y de unión de bienes de hace seis meses, cuando en la localidad de Kennedy anunció lo mismo que ratificó en la Plaza de Bolívar conmovido por su majestuosidad: “No hay que gobernar para el pueblo, hay que gobernar con el pueblo”.

Pero, claro, no es difícil imaginarse por qué. Pues si vemos la versión veraz de las injurias de los periodistas irresponsables, faltos de ética y prejuiciosos de BluRadio, cuando afirmaron que en la toma que organizaron los hip-hoppers en la Plaza de Bolívar por instrucciones del alcalde fueron atacados violentamente por los jóvenes borrachos y drogados, lo no contado fue que tan sólo 24 horas después de anunciado el fallo, el movimiento hip-hop movilizó a mas de 15.000 jóvenes de los barrios populares, sin necesidad de seguridad ni policía, con sus propios escasos recursos, quienes permanecieron 10 horas pacíficamente, alegres, con música, baile y pintura, en espera del encuentro con su comprometido.

Pero ¿por qué el movimiento hip-hop es tan fiel al alcalde Petro? Desde el anuncio de su destitución han marchado con sus organizaciones en todas las manifestaciones, han acampado, han activado sus redes sociales donde alcanzan más de un millón de personas y sus grandes artistas han donado sus presentaciones y producido casi 100 canciones sensibilizando sobre la defensa de la democracia y el derecho a la paz...

La respuesta es sencilla: los más de un millón de jóvenes del movimiento hip-hop (artistas de rap, escritores de grafiti, deportistas de breakdance) pertenecen a un grupo social que históricamente ha estado marginado del poder, que sufre el impacto de la corrupción y los desechos de la guerra, hijos de inmigrantes y desplazados del campo y la selva, habitantes de esa Bogotá hasta donde, fuera de los períodos electorales, no alcanza la vista de los herederos de la corona española.

Como discapacitados del movimiento MIRA. Los jóvenes víctimas de discriminación y prejuicios, por su estética y prácticas de vida, han encontrado a través de este medio artístico un canal para comunicarse, visibilizar su identidad, levantar su voz para denunciar, contarle al mundo que “no somos los diferentes pues somos la mayoría, y estamos cansados de que nos maten”.

Y Petro los escuchó. Con el más reciente asesinato de uno de sus jóvenes, Totti Beat en una “limpieza social”, práctica histórica de intolerancia e impunidad en Colombia (mi padre también fue asesinado en una limpieza social), es la primera vez que un alcalde de la capital se reúne con la familia, su padre y su madre, y les pide la mano...

 

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2014-01-21T21:45:19-05:00

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2014-01-23T16:02:37-05:00

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