Por: Elisabeth Ungar Bleier

Los bogotanos y la corrupción

Dos encuestas recientemente publicadas contienen información interesante sobre las percepciones que los ciudadanos tienen de la corrupción.

La primera fue realizada por Gallup Colombia para Caracol Televisión, Caracol Radio y El Espectador* para medir la intención de voto para la Alcaldía de Bogotá, y la segunda, por el Centro Nacional de Consultoría (CNC) para la revista Credencial**, con el fin de conocer la percepción de la gente sobre la corrupción y la transparencia en las cuatro principales ciudades del país.

Si bien las dos encuestas no son técnicamente comparables, llaman la atención algunos contrastes. Por ejemplo, en el caso de Bogotá, en todos los estratos, la transparencia ocupa el último lugar entre cuatro temas que deben ser resueltos por el próximo alcalde, antecedida por obras públicas y servicios, orden público y poder adquisitivo. En medio de los múltiples escándalos de corrupción que han rodeado a la administración del exalcalde Samuel Moreno, no deja de sorprender que el tema no parezca prioritario. Esto es particularmente llamativo si tenemos en cuenta que, según el CNC, el 90% de los bogotanos califica el problema de la corrupción en la ciudad como muy grave, apenas el 50% cree que la administración capitalina es transparente y sólo el 43% piensa que la Alcaldía está haciendo esfuerzos para disminuirla. Podría decirse que, a pesar de que la corrupción es percibida como un tema crítico, bastante más que en Medellín, Barranquilla y Cali, no es una prelación en términos de la atención que según los ciudadanos se le debe prestar. A esto se suma que el 19% de los encuestados en Bogotá cree que ningún candidato haría una administración honesta.

No es fácil entender lo que hay detrás de estas cifras, pero a la vez deben llamar a la reflexión, ser motivo de debate y de atención de nuestros futuros gobernantes. ¿Escepticismo? ¿Desconfianza? Seguramente hay mucho de los dos. Pero también hay un problema de fondo que refleja un gran vacío en la cultura ciudadana y la falta de conciencia de que la corrupción nos afecta a todos y que es responsabilidad de todos. Aparentemente los ciudadanos no se sienten parte del problema, ni se perciben como víctimas de los corruptos y mucho menos se consideran parte de la solución.

Los ciudadanos debemos exigirles a los candidatos asumir compromisos concretos, más allá de la retórica, para enfrentar la corrupción; que éstos se incluyan en los planes de desarrollo de sus respectivos municipios o departamentos, y así poderles hacer seguimiento y pedir rendición de cuentas. Desde Transparencia por Colombia proponemos, como un primer paso, que los candidatos a la Alcaldía de Bogotá publiquen en tiempo real la información sobre los ingresos y gastos de sus campañas, indicando las fuentes y su destinación, y que quien resulte elegido o elegida se comprometa a que él o ella, sus asesores y los directivos de las entidades del Distrito publiquen y actualicen periódicamente sus declaraciones de ingresos y rentas y de conflictos de intereses.

http://elespectador.com/noticias/elecciones2011/articulo-300291-petro-aventaja-seis-puntos-penalosa
**   http://www.revistacredencial.com.co/gran-encuesta-sobre-corrupcion_10319175-4
 

 

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