Por: Óscar Sevillano

A los candidatos a la Alcaldía de Bogotá

En los últimos días hemos visto a los candidatos a la Alcaldía de Bogotá inmersos en un vergonzoso espectáculo a través de redes sociales insultándose el uno al otro, tratando de demostrar que aquel es más corrupto que el otro; que las amistades y compañías políticas del uno son más puras y castas que las del otro; que A no se junta con B porque tiene investigaciones judiciales por maltrato a su familia y hasta que no se aclare esta situación no lo considera digno de estar a su lado, mientras el tutor de B salta al debate haciendo las veces de su acudiente, dejando que este se dedique a demostrar y a convencer a todo el mundo de que lo mejor para la capital son sus propuestas subterráneas.

Lástima que quienes aspiran a manejar los destinos de la capital del país se trencen en este tipo de peleas y no debatan temas como, por ejemplo, la posibilidad de que la actividad pública, comercial, industrial y financiera en Bogotá funcione las 24 horas.

Una de las actuales necesidades de los bogotanos es que la ciudad comience a proyectarse como un territorio que permanece activo las 24 horas y para eso se requiere crear las condiciones, dando la oportunidad en primer lugar de abrir un diálogo permanente con el comercio, universidades, entidades financieras, la industria, el transporte en todas sus modalidades y por supuesto también con la policía. Esto con el ánimo de introducir a la capital en este camino.

Hasta el momento no he escuchado a ninguno de los aspirantes elevar una propuesta en este sentido. Se habla por ejemplo del cargue nocturno de camiones y tractomulas, pero no se habla de que los centros comerciales y grandes almacenes deben adecuar sus horarios de operación, no solo con el personal que recibe la mercancía, sino además con quienes la adecúan en los estantes y quienes la distribuyen en tiendas de barrio y comercio de mediano tamaño.

Por supuesto esto requiere de unas condiciones adecuadas para que minimercados, panaderías y establecimientos comerciales de pequeño y mediano tamaño en barrios y localidades reciban la mercancía, no importa si son las tres de la tarde o la una de la madrugada. Por eso es tan importante que, a la hora de hablar sobre el ingreso del transporte de carga a la ciudad en horas de la noche, también se discuta sobre la posibilidad de que la distribución de la mercancía al interior de la ciudad en tiendas, supermercados, panaderías, restaurantes, etc., también se haga por la noche, sin descartar también su funcionamiento comercial en horario nocturno, para lo cual se requiere también que el transporte público masivo tenga lugar las 24 horas.

Nada de esto se puede hacer si no se cuenta con el acompañamiento de la policía, que deberá aumentar su pie de fuerza en la ciudad (con personal efectivo, no con auxiliares bachilleres) para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

Hoy por hoy no se puede pensar en una ciudad que funcione en horario de oficina, es decir, ocho horas al día de lunes a viernes, porque las personas requieren del transporte público y suplir sus necesidades más urgentes en bancos, oficinas públicas, almacenes, centros comerciales, etc., en todo momento.

Si se piensa y se proyecta una Bogotá las 24 horas, las personas dejaríamos de andar en medio de una permanente carrera contra el tiempo entre las 8 a.m. y las 5 p.m., tratando de hacer lo que más se pueda en medio de enormes filas y largos trancones en las vías. Lo anterior se traduce en mejorar la calidad de vida de los bogotanos.

Esto es lo que los ciudadanos queremos escuchar de quienes aspiran a administrar Bogotá durante los próximos tres años. Esperaría que siquiera uno de los cuatro candidatos proponga algo en este sentido.

Le puede interesar: "Estos son los candidatos cuestionados para las elecciones de alcaldes y gobernadores"

876180

2019-08-15T00:00:00-05:00

column

2019-08-15T14:14:09-05:00

jrincon_1275

none

A los candidatos a la Alcaldía de Bogotá

42

4184

4226

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Óscar Sevillano

Mi voto es por Miguel Uribe

Falta autoridad estatal en las cárceles

Prohibido pensar mal de Uribe

El robo de celulares, un asunto de todos

¿Y ahora quién podrá defendernos?