Por: Jorge Eduardo Espinosa

Los cerros orientales y los constructores

El secretario de Planeación Distrital de Bogotá, Andrés Ortiz, quiere cambiar de rural a urbana la clasificación del suelo de 503 hectáreas de os cerros orientales. La historia es larga y es compleja, pero empezaré a contarla desde el 2013, cuando una sentencia del Consejo de Estado ordena que en esas hectáreas se ponga en funcionamiento un “área de aprovechamiento ecológico y recreativo”. El sentido del fallo indica, por un lado, que los cerros están afectados por la actividad humana y que por ello es necesario compensar a la ciudad con un plan que incluya a todos los bogotanos. Para cumplir ese fallo el Consejo de Estado dio un plazo de 2 años, es decir, durante el periodo del alcalde Gustavo Petro. Y esa alcaldía, en coordinación con la CAR, el Ministerio de Ambiente y con la aprobación del comité de verificación del fallo, propone construir en esas 503 hectáreas 19 parques con senderos peatonales. Aquel plan fue aprobado el 26 de noviembre del 2015, justo cuando terminaba la administración de la Bogotá Humana.

En 2016 la alcaldía la gana Enrique Peñalosa y el plan de Petro se va por la cañería. No es una sorpresa para ningún bogotano que los proyectos del ex alcalde hay que desecharlos por decreto. Y el nuevo plan establece unas condiciones muy distintas para la ciudad. Primero, a pesar de lo que ha repetido el señor Ortiz en entrevistas, el proyecto no menciona ningún parque o área ecológica. A la revista Semana, por ejemplo, le dijo que el primer objetivo de la propuesta es “hacer intervenciones directas para hacer parques…”. Si eso es así, Dr. Ortíz, si ese es el objetivo primordial, ¿por qué no seguir con el plan de Petro que sí hablaba de 19 parques? ¿Por qué no asignar un presupuesto, seguir el con plan inicial, y de paso cumplir el fallo del Consejo de Estado haciendo un área de aprovechamiento ecológico?

Pero tal vez el punto clave de todo esto está en el uso del suelo. Lo que el Distrito no niega es que quiere cambiar el uso del suelo de rural a urbano. ¿Cuál es el argumento? Primero, que el supuesto parque hay que construirlo en suelo urbano y no rural. Eso, por supuesto, es falso. Nada impide que se construya un parque en un suelo rural. Segundo, las dificultades del Distrito en responder las solicitudes de verificación de derechos adquiridos de esas hectáreas. Y acá está el centro del debate. Si el Distrito quiere construir parques tiene que comprar esos terrenos, que en su mayoría son privados. Eso está claro. Pero, y acá está la trampa, el precio del suelo rural no es igual al precio del suelo urbano. La única conclusión posible, entonces, es que el Secretario de Planeación, que tanta experiencia tiene trabajando en constructoras, quiere cambiar el uso del suelo para subir los precios de esos terrenos.

Pero hay más. El Distrito tiene varias demandas que involucran algunos terrenos de esas 503 hectáreas. Uno de ellos es el de Cerro Verde, un proyecto de viviendas de lujo que se quedó sin licencia en el 2015 por decisión de la Alcaldía local de Chapinero. Para los dueños de esos predios, 17 hectáreas, sería muy beneficioso que la alcaldía de Peñalosa, con una firma de su Secretario de Planeación, cambiara el uso del suelo. ¿Qué tanto se incrementaría el precio de esas hectáreas? Si el Dr. Ortiz quiere ser claro, ¿por qué no le cuenta a los bogotanos qué proyectos inmobiliarios se beneficiarían con esa decisión? ¿Ha trabajado el Dr. Ortíz en alguna de esas constructoras? ¿Ha trabajado el Subsecretario Jurídico de Planeación Distrital, Camilo Cardona, en alguna firma de abogados que representa a los constructores en esos pleitos contra el Distrito? La firma Pinilla, González y Prieto, en la que sí trabajó el joven Cardona, ¿representa a constructores en alguna demanda contra el Distrito  que involucra a esas 503 hectáreas?

Esperamos las respuestas.

@espinosaradio

 

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