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hace 2 horas
Por: Fernando Galindo G.

Los implantes dentales: el invento de un genio

A la edad de 85 años falleció en su natal Gotenburgo, el pasado 20 de diciembre, el profesor Per-Ingvar Brånemark, a quien la humanidad le reconoce la invención de los implantes dentales de titanio, que han beneficiado a más de 10 millones de pacientes de los cinco continentes.

Brånemark, médico ortopedista, investigaba en los años 40 la microcirculación para injertos óseos autólogos, diseñando una metodología que implicó un aditamento óptico de titanio, insertado en una de las extremidades de los animales del experimento, que permitía la observación directa del flujo sanguíneo en un microscopio de luz conectado al aditamento. Al finalizar la investigación, no solo comprobó los factores condicionantes de la circulación sanguínea en el tejido óseo, sino que, para su sorpresa, el titanio que contenía el objetivo óptico se había adherido inseparablemente al hueso y este presentaba una vitalidad organizada alrededor del metal: sin proponérselo, Brånemark acababa de descubrir el que él mismo identificó como el fenómeno de la oseointegración, base científica que dio origen a los implantes dentales, prototipo desarrollado con el patrocinio de Nobelpharma A.B., empresa sueca que años más tarde derivó en la subsidiaria Nobel Biocare la fabricación de los implantes y de los componentes protésicos de los mismos.

El primer paciente tratado por Brånemark fue el sueco Gösta Larsson, a quien le instaló cuatro implantes en el maxilar inferior en 1965. A partir de ese año se proyectó el estudio clínico más riguroso y documentado en la historia de la odontología, como fue el seguimiento longitudinal por 24 años de 700 pacientes, que recibieron 4.636 implantes Brånemark. Cada implante fue observado con la estadística de la Tabla de Vida, para reportar al final del período el éxito de la técnica. Este estudio, liderado por Brånemark en la Universidad de Gotemburgo, ha sido invocado por otras casas fabricantes de implantes, asumiendo que obtendrían con sus productos resultados similares, afirmación que tiene que ser probada de acuerdo con los cánones de la medicina basada en la evidencia.

La invención de Brånemark, además de mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados por la pérdida dentaria, inspiró el desarrollo de nuevas tecnologías afines a la oseointegración, como medios diagnósticos tridimensionales; la aplicación de CAD/CAM (diseño asistido por computador-manufactura asistida por computador) para la fabricación de guías quirúrgicas y de las prótesis ancladas a los implantes; la regeneración biológica de los tejidos ausentes (hueso y tejidos blandos) que permita una instalación más favorable, funcional y estéticamente, de los implantes.

Brånemark representa para las ciencias de la salud al investigador orientado en el tratamiento de las enfermedades y sus consecuencias, con la imaginación del genio que, al descubrir por casualidad un fenómeno biológico, enrumbó su trabajo hacia el conocimiento profundo de la oseointegración, generando en sus seguidores nuevas líneas de investigación y el perfeccionamiento de las prácticas clínicas, para el mejor bienestar de los pacientes. Nos unimos al resto del mundo, que celebra con admiración y afecto la vida y obra del profesor Brånemark.

Parche. Serendipity es el vocablo inglés que se aplica a la ocurrencia y desarrollo de eventos fortuitos en un modo feliz y beneficioso. Ejemplos son el descubrimiento de la penicilina por Fleming en 1928 y la oseointegración por Brånemark en los años 50. 

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2014-12-23T18:25:00-05:00

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2014-12-23T21:35:56-05:00

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Los implantes dentales: el invento de un genio

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